Enrique y Lola

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Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0038r

Informantes

Bibliografía

IGRH: 5129

Otras versiones de "Enrique y Lola"

Atero Burgos (2003: n.º 275), Checa Beltrán (2005: n.º 45), Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 178)

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

Eran dos hermanos huérfanos     criados en Barcelona; 
el niño se llama Enrique,     la niña se llama Lola. 
Y el Enrique se ha marchado,     se ha marchado al extranjero; 
navegando por los mares,     se ha hecho un gran caballero. 
Disfruta de lo que gana     y también de su mejora, 
disfruta de lo que quiere     sin acordarse de Lola. 
Lola se le va llorando     noche y día por su hermano, 
a la Virgen del Pilar     le pide por encontrarlo. 
Se ha acercado un caballero     para casarse con Lola. 
Lola acepta el casamiento     sólo por no hallarse sola. 
Y estando un día en la mesa     le dice Lola al marido: 
—Vámonos para la Habana,     tengo un hermano perdido. 
Tengo un hermano perdido,     allí me han dicho que para. 
—Lola, tu gusto y el mío,     vámonos para la Habana—. 
Buscaron embarcaciones,     a la Habana se marcharon. 
Buscaron habitaciones     en la calle de Malvaron. 
Andaron calles y plazas,     no pudieron encontrarlo, 
y al poco tiempo la Lola,     su marido cayó malo. 
Su marido cayó malo     con las fiebres amarillas 
y a poco tiempo la Lola     quedó en el mundo solita. 
Lola s´ha visto obligada     a pedir una limosna. 
Se ha cercado a un caballero,     con sentimiento: —Perdona—. 
De que el caballero vio     aquella joven llorar 
s´ha echado mano al bolsillo,     siete pesetas le da. 
—Es usted una bella rosa     y es usted un bello clavel.  
Esta noche va a mi casa,     que yo la socorreré—. 
A la noche fue la Lola,     y al ser caballero entró.
La ha cogido de la mano,     la metió en su habitación. 
Le pide cosa imposible,     ella le dijo que no: 
—Primeo pierdo la vida,     que no mancharé mi honor—. 
El caballero furioso,     con un puñal en el pecho. 
—Primero pierdo la vida,     si no logro lo que intento—. 
—Si estuviera aquí mi Enrique,     el hermano de mi alma, 
sacaría la defensa     por la pobre de su hermana. 
—¿Pero es que te llamas Lola?     —Lola me llamo, señor. 
—Mátame, hermana querida,     que he sido tu inquisidor—. 
Allí fueron los abrazos,     allí fueron distinguidos; 
allí fueron los abrazos     de dos hermanos perdidos.

Resumen de "Enrique y Lola"

Dos hermanos huérfanos se separan. Enrique se marcha a La Habana, donde se hace rico, y Lola se queda en Barcelona. Transcurrido un tiempo, con el fin de mitigar su soledad, la muchacha decide aceptar la petición de matrimonio de un hombre. Un buen día, le propone a su marido marchar a La Habana para buscar a su hermano. Sin embargo, una vez allí, su marido contrae las fiebres amarillas y muere a los pocos días. Ella queda pobre y se ve abocada a la mendicidad. Cierto día, pide dinero a un señor acaudalado, que le promete socorro si acude a su casa. Una vez allí, intenta propasarse con la joven, pero se detiene en seco cuando ella pronuncia el nombre de su hermano. Entonces él le pregunta si se llama Lola. Ambos se reconocen y se abrazan.