Los quintos y las prostitutas

Audio

Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0120n

Notas

En el archivo de audio se omiten los nombres originales a los que hace referencia esta composición, y se sustituyen por nombres inventados en la transcripción.

Notas léxicas

culá: ‘culada’. Culada: ‘Golpe dado con las asentaderas o cayendo sobre ellas’ (DRAE, 2014). Esta definición se recoge desde los inicios de la lexicografía, en el Diccionario de autoridades (1726-39) de la RAE.

(Nota léxica de Marta Torres Martínez)

entrar en quintas: ‘loc. verb. En el servicio militar, llegar a la edad en que se sortea’ (DRAE, 2014). Esta voz, según observamos en el NTLLE, se registra por primera vez en el DRAE (1956).

(Nota léxica de Marta Torres Martínez)

Transcripción

Mira, cuando entró en, cuando entró quintas* el Paco, cuando entró en quintas el Paco, se lo llevaron los de su quinta a las prostitutas y él no había | y el padre | los padres | el padre le dijo:
—Mira, cuando vayas con tus amigos, cuando llegues a Úbeda o..., a Úbeda, a la casa de putas no te metas | si te metes en la casa de las prostitutas | no tenías que meterte, ten cuidao que no vaya que, que, que, que te hagan algo contigo, es mejor de que no vayas.
Total, que no hizo caso. Ya los otros compañeros se lo llevaron allí a la casa de las prostitutas y así que entró, sale una, va allí con unas fotografías pa ver la que le gustaba más pa, pa entrar con él. Y ya vio una allí morena mu apañá que le gustaba y dice:
—¡Pos esta!
Total, que se metió allí con ella. No coge la tía, se lía a darle culás* pa arriba y ya él na más que le entró un acelero y un susto:
—¡Ay, por Dios! ¡Ay, madre mía! ¡Ay, madre mía! ¡Bien decían mis padres | bien decía mi padre!, ¡Ay, Dios mío! ¡Ay, Dios mío, que me se cae el culo! ¡Bien decían mis padres […]! ¡Ay, Dios mío, me se cae el culo!
Y luego le dice la tía:
—¿Pero cuántos polvos me, me vas a echar?— Dice:
—Tos los que usted quiera. A ver dónde está la portera.
Y luego ya se metió se fue a-, es que, luego se metió por allá y empezó la tía allí a darle allí, allí culás y él na más que:
—¡Ay, por Dios, déjame! ¡Ay, padre mío, que se me cae el culo!