El reencuentro

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Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0129r

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Notas

La informante no interpreta sistemáticamente los estribillos, pero informa de que en esta versión se repiten los versos tercero y cuarto de todas las estrofas: "—Mira, Antonio, que te digo. / Mira, Antonio, que te hablo: / que tu mujer no es muy buena / y a ti te está traicionando, / que tu mujer no es muy buena / y a ti te está traicionando", y así sucesivamente.

Bibliografía

IGRH: 0000

Otras versiones de "El reencuentro"

Alcalá Ortiz (2006: pp. 35-37); Alguacil González (2012: p. 62); Alonso Fernández et alii (2017: n.º 60); Atero Burgos (2003: n.º 271); Benítez Sánchez (2000: p. 284); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1995: n.º 4); Hernández Fernández (2010: n.º 72); Higueras Martínez y Aguilar González (2000: pp. 155-156); Manzano Alonso (2003: 514-515); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 209); Pimentel García (2020: n.º 613).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

En la provincia Segovia,      en el pueblo de Marchena, 
habitaba un matrimonio     de una familia muy buena. 
Una familia muy buena     y vivían muy feliz;
ella era costurera      y él del oficio albañil. 
Un domingo por la tarde,     cuando estaban paseando, 
las vecinas de enfrente     los estaban murmurando: 
—Mira, Antonio, que te digo.     Mira, Antonio, que te hablo: 
que tu mujer no es muy buena     y a ti te está traicionando. [Com.
Antonio siguió paseando     y a su hija la besaba  
y le decía: —Hija mía,     vas a ser muy desgraciada—. 
Antonio siguió paseando     y a su hija la besó, 
y sin darle falta a nadie     a Segovia se marchó. 
Pero al llegar a Segovia     ha empezado a trabajar 
y dio con una señora      que era su felicidad. 
Él ha hecho varias contratas,     también grandes edificios 
y ganó tanto dinero     que llegó a ponerse rico. 
Pero aunque estaba tan rico     y tanta felicidad,
pero a su hija Isabel     nunca la podía olvidar. 
Isabel era tan guapa     que su madre la crió 
y de edad de quince de años     sola en el mundo quedó. 
Ella quería ser artista      y el teatro le gustaba,
y al verse sola en el mundo     la idea le ejecutaba. 
Ella salió en pueblo en pueblo     con una compañía grande 
hasta al llegar a Segovia,     que se encontró con su padre. 
Una noche en el teatro     se aproxima un caballero, 
y estando ella bailando     le ha tirado su sombrero, 
y ella lo ha recogido:     —Muchas gracias, caballero. 
—Óigame usted, linda joven,     si a usted le parece bien,
al terminar de bailar     queda invitada a un café. 
Óigame usted, linda joven,     la llamo para decirle 
que si se casa conmigo     los dos seremos felices. 
—A la respuesta de aquello     no le puedo contestar 
porque el asunto es muy serio     y lo tengo que pensar. 
—Pues piénsalo, linda joven,      y acábate de pensar; 
que yo estoy solo en el mundo,     para ti es mi capital—. 
Y a la respuesta de aquello,     la joven le contestó: 
—Pues yo también estoy sola     y acepto su petición. 
—Pues dime cómo te llamas     y del pueblo dónde eres 
para escribir en seguida     que nos manden los papeles. 
—Me llamo Isabel Fernández     y mi madre Encarnación; 
soy del pueblo de Marchena,     mi padre me abandonó—. 
Al oír estas palabras,     el padre al suelo cayó 
y diciendo: —¡Hija mía!,     ¡hija de mi corazón! 
¡Hija de mi corazón,     qué alegría de encontrarte!; 
que al cabo de doce años     te has encontrado con tu padre. 
El público que me oye     queden bien enterados: 
que por una mala lengua     cuántas cosas han pasado. 
 
¶ 
 
[Com.: Se repite pero pa salir pronto os la dejo atrás.] 

Resumen de "El reencuentro"

Un matrimonio vive feliz con su hija. Las vecinas, que envidian su dicha, le cuentan al marido que su mujer no le es fiel. Este sospecha de su esposa y decide marcharse a otra ciudad para evitar las murmuraciones. Allí conoce a una señora que lo emplea como constructor. Prospera en el negocio y se hace rico. Mientras tanto, su esposa cría a su hija sola. Cuando la hija alcanza la pubertad, la madre muere. Al verse sola, la joven decide cumplir su sueño de convertirse en artista, y se marcha de gira con una compañía de teatro. Una noche, al terminar la función, la joven acude a un baile. Un señor acaudalado le tira el sombrero y le propone matrimonio. Ella acepta. Cuando él le pide las señas, descubre que es su hija.