Las tres naranjas del amor [ATU 408]

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Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0147n

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Transcripción

―¿Qué tal, reina mora? ¿Canta el niño, ríe o llora?
Dice: ―Unas veces canta, otras veces ríe y otras veces llora.
Y era una paloma, sabes. Y entonces es que esa es una mora que estaba subía en un árbol, y ahora, en aquel árbol, pues estaba ella sentá, la mora, pero iba el rey en busca de ella, y ahora, en vez de estar la que él iba buscando, era la mora la que estaba. Entonces llegó y se la llevó al palacio, creyendo que era ella, pero él no la esperaba así, no esperaba una mora, una negra. Y ahora de que llegó al castillo, y la llevó | la dejó en su casa. La puso..., en fin, como reina. La reina mora. Y ahora pues, cuando llegaba sobre el mediodía, sobre el mediodía llegaba una paloma y se paraba en el aljofar de..., Tú sabes cómo yo me quiero explicar..., del palacio. Y le decía la paloma:
―¿Qué tal reina mora? ¿Canta el niño, ríe o llora?
Y entonces le decía la mora:
―Unas veces canta, otras veces ríe y otras veces llora.
Y la paloma alzaba el vuelo y se iba. Y así un día y otro día. Y ya al de cuatro o cinco días pues le dice ella al marío | al rey. Le dice:
―Mira, pues no que viene tos los días una paloma y se posa en el aljofar del palacio y me pregunta: “¿Qué tal, reina mora? ¿Canta el niño, ríe o llora?”.
Dice: ―Y tú, ¿qué le contestas?
―Yo le contesto que unas veces canta, otras veces ríe y otras veces llora, como los chiquillos.
Dice: ―Bueno, pues déjalo tú, que va | que eso | déjalo tú de mi cuenta―, le contestó el rey. Y ahora fue y por to por donde la paloma se..., dijo:
―¿Dónde se paraba la paloma?― y le dijo ella dónde se paraba. Entonces fui y puso como un pegamento. A otro día llega la paloma:
―¿Qué tal, reina mora? ¿Canta el niño, ríe o llora? 
Entonces le contesta la reina: ―Unas veces ríe, otras veces canta y otras veces llora.
Y al alzar el vuelo pa irse se quedó allí pegá. Entonces llegó el rey y la cogió. Y empezó a tocarla, tocarla, tocarla, y ahora empezó así a pasarle la mano por la cabeza y le sacó un alfiler que tenía pinchao, y al tirar del alfiler pues salió ella tan guapa como era. Y entonces, lo que hizo fue ya..., claro, como eran tantos años los que llevaba con la mora, pues lo que hizo fue dejarla a la mora de niñera y casarse con ella.