El rastro divino + El castillo de la Virgen

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Referencia catalográfica: 0166r

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Notas

Títulos alternativos de "El castillo de la Virgen": "Rosaflorida" a lo divino

Bibliografía

IGRH: 1537+0308.1

Otras versiones de "El rastro divino"

Alcalá Ortiz (2003: n.º 4018, 4019); Álvarez Cárcamo (2019: 25.29); Atero Burgos (2003: n.º 67); Benítez Sánchez (2000: pp. 275); Díaz (2007: A.2.1, A.2.2); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1990: p. 179);Esteve Faubel (1998: pp. 1150-1156); Fraile Gil (2013: n.º  51); Gómez Garrido (2012: n.º 19-21); Heredia Menchero (2017: n.º 67); Hernández Fernández (2010: n.º 18); Marazuela Albornos (1981: pp. 381-382); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 82, 83, 85, 87-90); Pimentel García (2020: n.º 273); Piñero Ramírez (1996: n.º 66); Piñero Ramírez (2004: n.º 51); Piñero Ramírez (2013: n.º 112); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1987: n.º 83); Rico Beltrán (2009: n.º 83); Salazar (1999: n.º 154); Schubarth y Santamarina (1986: n.º 60, 65); Suárez López (2009: n.º 237); Trapero (1985: n.º 123); Trapero (2000a: n.º 83, 85, 86); Trapero (2003: n.º 62-64); Trapero, León Felipe y Monroy Caballero (2016: n.º 101, 105); Trujillo Pacheco (2017: n.º 55); Valenciano López de Andújar (1994: n.º 159).

Contaminaciones y engarces

Cobles del Ram + El rastro divino (Rico Beltrán, 2009: n.º 81); Cobles del Ram + Las cinco llagas + El rastro divino (Rico Beltrán, 2009: n.º 81.2); ¿Cómo no cantáis, la bella?, a lo divino + Alma si eres compasiva o Descendimiento + El rastro divino (Benítez Sánchez, 2000: p. 274); ¿Cómo no cantáis, la bella?, a lo divino + El rastro divino (CLO, 1353r; CLO, 1022r; Jaén Castaño, 2018: n.º 574; Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 71; Piñero Ramírez, 2004, n.º 50; Rico Beltrán, 2009: n.º 77); ¿Cómo no cantáis, la bella?, a lo divino + El rastro divino + Las cinco llagas (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 72); ¿Cómo no cantáis, la bella?, a lo divino + El rastro divino + Quejas de la Magdalena (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 73); Cristo se despide de su madre + El rastro divino (Rico Beltrán, 2009: n.º 82); Desde el Huerto hacia el Calvario + El rastro divino (Asensio García, 2004: p. 117; Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 81; Sánchez Miguel, 1984: n.º 2); Dolor de la Virgen en el portal de Belén + El rastro divino (Trapero, León Felipe y Monroy Caballero, 2016: n.º 99); El castillo de la Virgen + El discípulo amado + El rastro divinoMendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 56); El discípulo amado + El rastro divino (Asensio García, 2004: p. 116; Cid, 1974: n.º 46; Fraile Gil, 2016: n.º 298; Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 65-67; Trapero, 2003: n.º 66; Trapero, León Felipe y Monroy Caballero, 2016: n.º 104; Valenciano López de Andújar, 1994: n.º 158); El discípulo amado + El rastro divino + El monumento de Cristo (Trapero, 2000b: n.º 83.2); El discípulo amado + El rastro divino + Las cinco llagas (Trapero, León Felipe y Monroy Caballero, 2016: n.º 103); El discípulo amado + El rastro divino + Quejas de la Magdalena (Schubarth y Santamarina, 1986: n.º 59a1-59a3); El rastro divino + ¿Cómo no cantáis, la bella?, a lo divino (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 69); Trapero, 2000b: n.º 81); El rastro divino + El castillo de la Virgen (CLO, 0166r; Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 55); El rastro divino + El discípulo amado (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 84; Trapero, 2000a: n.º 84; Trapero, 2003: n.º 65); El rastro divino + El momunento de Cristo + El castillo de la Virgen (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 86); El rastro divino + Las cinco llagas (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 78; Trapero, 2000a: n.º 82; Trapero, León Felipe y Monroy Caballero, 2016: n.º 102); El rastro divino + Las cinco llagas + Por las almenas del cielo (Asensio García, 2004: p. 119); El rastro divino + Quejas de la Magdalena + El castillo de la Virgen (CLO, 0517r, 1359r, 1376r); Jesucristo va de ronda + ¿Cómo no cantáis, la bella?, a lo divino + El rastro divino + El monumento de Cristo (Álvarez Cárcamo, 2019: 25. 34); Jesucristo va de ronda + Desde el Huerto hacia el Calvario + El rastro divino (Garrosa Gude, 2017: p. 299); Jesucristo va de ronda + El rastro divino + El monumento de Cristo (Schubarth y Santamarina, 1986: n.º 61a); La galera de Cristo + Desde el Huerto hacia el Calvario + El rastro divino (Sánchez Miguel, 1984: n.º 2); La Virgen anuncia al niño su pasión y gloria + El rastro divino (Álvarez Cárcamo, 2019: 25.12) La Virgen sueña la Pasión + El rastro divino (Betancourt, Bonamore y Cohen, 1992: n.º 20 de «Romances religiosos»; Trapero, León Felipe y Monroy Caballero, 2016: n.º 98.1); La Virgen vestida de colorado + El rastro divino (CLO, 0619r, 0756r, 0766r); Santa Catalina + El rastro divino (Trapero, 2003: n.º 67).

Otras versiones de "El castillo de la Virgen"

Álvarez Cárcamo (2019: 25.35); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1990: p. 75); Fraile Gil (2010: n.º 156); Fraile Gil (2016: n.º 271); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 51-53); Pimentel García (2020: n.º 268); Rico Beltrán (2009: n.º 63); Schubarth y Santamarina (1986: n.º 70); Trapero (2000a: n.º 77, 78); Trapero (2003: n.º 61); Trapero, León Felipe y Monroy Caballero (2016: n.º 96); Trujillo Pacheco (2017: n.º 46); Valenciano López de Andújar (1994: n.º 147).

Contaminaciones y engarces

El ateo + El castillo de la Virgen (Benítez Sánchez, 2000: p. 269; Trujillo Pacheco, 2017: n.º 61; Valenciano López de Andújar, 1994: n.º 165); El castillo de la Virgen + El discípulo amado + El rastro divino (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 56); El rastro divino + El castillo de la Virgen (CLO, 0166r; Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 55); El rastro divino + El momunento de Cristo + El castillo de la Virgen (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 86); El rastro divino + Quejas de la Magdalena + El castillo de la Virgen (CLO, 0517r, 1359r, 1376r); La posada + El castillo de la Virgen (CLO, 0620r); La Virgen sueña la Pasión + El castillo de la Virgen (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 59); La Virgen y el ciego + El castillo de la Virgen (Esteve Faubel, 1998: pp. 1167-1168; Rico Beltrán, 2009: n.º 64; Trapero, León Felipe y Monroy Caballero, 2016: n.º 92); Pobreza de la Virgen recién parida + El castillo de la Virgen (Álvarez Cárcamo, 2019: 25.10; Asensio García, 2004: pp. 112-113; Díaz, 2007: B.1.1; Fraile Gil, 2016: n.º 269; De Mur Bernad, 2015: n.º 79); Schubarth y Santamarina, 1986: n.º 6a1, 6a2); Quejas de la Magdalena + El castillo de la Virgen (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 54); Santa Catalina + El castillo de la Virgen (Alcalá Ortiz, 2003: n.º 4031).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Estudios

GRANADA, G. de (1978). Dos notas sobre romances tradicionales en Chocó (Colombia). Revista de Literatura, 77-78, 115-128.

PÉRE RODRÍGUEZ, M. (1981). Romances rezados en la comarca de Acentejo (Tenerife). Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, 36, 201-208.

RUIZ FERNÁNDEZ, M.ª J. (1997). El infante delator: modelos patrimoniales, vulgares y virtuales en el romancero tradicional. Estudos de Literatura Oral, 3, 171-186.

TRAPERO, M. (1983). Romancero y teatro popular en la tradición oral castellano-leonesa. Revista de Dialectología y Tradiciones Populares, 38, 37-53.

Transcripción

Por la calle la amargura     camina la Virgen pura.     
Con torpeza y cariño     vio venir a su hijo
con una cruz en los hombros    de madera y mu pesada.
Con ella caía en tierra,     con ella se levantaba.
De ahí sale una mujer     que Verónica se llama.
Saca un paño de su calza     pa limpiarle a Dios la cara.
Tres dobleces tenía el paño,     tres caras de Dios señala.
La una se fue a Jaén,     la otra en Roma estaba,
la otra cayó en el mar     para consagrar las aguas.
En el medio de todo aquello     hay un castillo pintado.
No lo pinta el carpintero     ni la gran carpintería;
lo pinta el rey de los cielos     para la Virgen María.
Y en medio de to aquello     estaba la Virgen María
dándole teta a su niño,     que callarlo no podía:
—¡Cállate, hijo mío!,     ¡cállate, vida mía!
—No lloro porque nací     ni por el frío que hacía,
lloro por los pecadores     que pasan tan mala la vida;
que el infierno está lleno     y la gloria está vacía—.
El que diga esta oración     todos los viernes del año 
saque un alma del purgatorio     y la suya de pecado.
El que la oiga y no la miente     el día del tuyo te hará lo que conviene. [Com.]



[Com.: El que la oye y no la dice / Jesucristo la maldice.]

Resumen de "El rastro divino"

La Virgen sale en busca de su hijo, preguntando de casa en casa. Se encuentra con una mujer, que en algunas versiones es Verónica o Magdalena, y esta le confirma que lo ha visto subir hacia el Calvario amarrado con una cadena y llevando sobre los hombros una cruz muy pesada. En algunas versiones, la mujer añade que Jesús le pidió un pañuelo para limpiarse el rostro ensangrentado, ella le prestó su toca y quedó su rostro impreso. María insta a esta mujer a que la acompañe al Calvario aprisa, pues está segura de que cuando lleguen, ya lo habrán crucificado. En algunas versiones, la Virgen se desmaya y san Juan y Magdalena la levantan, acompañándola al Calvario; en otras ocasiones, la ayuda san José, que baja del cielo; o se encuentra con san Juan, que es el que la informa del paradero de Jesús. Cuando llegan al Calvario, le están poniendo la corona de espinas y clavándolo en la cruz. Las tres Marías recogen la sangre en un cáliz. En versiones menos extendidas, la Virgen conversa con Jesús acerca de cómo ha pasado la noche, este le contesta que le han clavado tres espinas. En otras, la Virgen se desmaya al oír el ruido del martillo utilizado para clavar a Cristo en la cruz.

Resumen de "El castillo de la Virgen"

En el cielo hay un hermoso castillo o ermita que Dios construyó para la Virgen. Allí se encuentra María dándole el pecho a Jesús, pero el niño lo rechaza llorando. Ella le pregunta por los motivos de su aflicción y el niño asegura que no sufre por el dolor de los azotes sino porque el infierno está lleno de pecadores mientras que la gloria está vacía. En otras versiones, la Virgen llora y el niño, que está en su regazo, la interroga acerca de las razones de su congoja. Ella niega estar preocupada por los pañales o por la leche, ya que tiene de sobra; está triste por una mujer que ha muerto durante el parto y que era maltratada por su marido. El niño promete bajar a la tierra para salvar a las mujeres parturientas y socorrer a los pobres. En otras versiones, la Virgen llora porque la tierra está llena de pecadores y el niño promete bajar allí para salvar a los hombres. En ocasiones, María se siente apenada por los pobres y el niño Jesús promete que bajará a la tierra para quitarle el dinero a los ricos y entregárselo a los pobres. Existen versiones en las que el niño le pregunta a María si llora por su nacimiento. Esta le asegura que está triste porque sabe que morirá torturado y crucificado.