Julia Rodrigo

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0169r

Bibliografía

IGRH: 0000

Esta versión fue incluida previamente en Alguacil González (2002, n.º 2).

Otras versiones de "Julia Rodrigo"

Alguacil González (2012: pp. 63-67); Atero Burgos (2003: n.º 158); Barrios Manzano y Jiménez Rodrigo (2002-2003: n.º 120); Díaz (2007: F.32); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 238); Manzano Alonso (2003: pp. 462-463, 484-486); Pimentel García (2020: n.º 555); Suárez López (2009: n.º 248).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

Un matrimonio vivía     en una humilde ciudad;
tan sólo tenía una hija     de veinte años de edad.
Julia le llaman de nombre     a esta pobre desgraciada, 
con el rostro tan alegre      que a todos enamoraba.
L´ha pretendido un barbero,     un hombre guapo y prudente. 
Mas Julia de él se enamora.     Su padre no lo consiente
porque quería casarla     con un cubano muy viejo.
Él era bastante rico,     mas Julia le hacía desprecios.
Y su padre le decía:     —Piensa lo que vas a hacer.
Si al cubano desprecias     perdida te vas a ver.
Ya sabes que él te quiere     y tiene mucho dinero,
por eso te digo ahora     que abandones al barbero.
El padre, muy enfadado,     en un cuarto la encerró
atada de pies y manos     sin tenerle compasión.
Allí estuvo veinte días     hasta que fue descubierta,
mas cuando la encontraron      la infeliz ya estaba muerta.
La muerte de aquella joven     su novio la descubrió.
Él mismo fue a hablarle al juez,    de esta manera le habló:
—Te pongo en conocimiento     que ha desaparecido 
la hija de don Fernando,      llamada Julia Rodrigo.
Yo creo que el mismo padre     le haya quitado la vida
porque hablando conmigo     la quiso matar un día—.
El juez le dijo al babero     que cuánto tiempo hacía
que faltaba aquella joven      y él le dijo: —Veinte días—.
[¿Mandote?] el señor juez      una pareja de guardias.
Van sin pérdida de tiempo     a registrarle la casa.
Llamaron a la criada     y muy pronto declaró
que hacía unos veinte días     que en un cuarto la encerró.
—Me dijo mi señorito     que yo no lo descubriera
porque si lo descubría      me cortaba la cabeza—.
A la que lo declaró     ella misma les enseña
el cuarto donde encerró      a aquella humilde doncella.
Al lado tiene un papel     escrito con lapicero; 
decía: “Muero mártir     por no tener alimento. 
Porque no quise casarme     con quien mi padre quería.
Él me encerró en este cuarto     y por él pierdo la vida.
Sin embargo le perdono     el crimen que ha cometido.
Que no maten a mi padre,     que Dios le dará el castigo.
Y yo te lo reconozco;     solita voy a gozar
con los ángeles y santos     pa toda la eternidad.
Me despido de mi novio     con todo mi corazón.
Ya sabes que te he jurado     de no hacerte traición.
A mis queridos hermanos,     perdón a todos os pido
para que me perdonéis      la falta que he cometido
por ambición al dinero,      que a mi padre le cegó,
porque el viejo don Julián     a mi padre le ofreció.
Padres que tengáis hijos     bien os podéis enterar
para que no cometáis     esta gran barbaridad.

Resumen de "Julia Rodrigo"

Julia Rodrigo está prometida con un barbero. Sin embargo, su padre quiere casarla con un hombre rico y viejo. El padre intenta convencerla mediante la palabra e incluso amenazándola con un revólver, pero ella se niega rotundamente. Finalmente, la encierra en una habitación durante varios días, donde muere de inanición. El novio, preocupado, alerta a las autoridades, que se personan en la casa del padre y, con la ayuda de la criada, descubren el cadáver de la joven. Junto a ella encuentran una carta en la que explica lo sucedido. El padre es condenado a prisión, donde escribe una carta de arrepentimiento.