El criado y la señorita

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0170r

Notas

Notas léxicas

besana: ‘lugar donde se ara’ (TLHA). Esta voz, según observamos en el TLHA, queda recogida en el Vocabulario andaluz (1934) de Alcalá Venceslada.

(Nota léxica de Marta Torres Martínez)

Bibliografía

IGRH: 0000

Esta versión fue incluida previamente en Alguacil González (2002, n.º 3).

Otras versiones de "El criado y la señorita"

Alcalá Ortiz (2003: pp. 1086-1088); Alguacil González (2012: pp. 70-72); Alonso Fernández et alii (2017: n.º 10); Atero Burgos (2003: n.º 157); Heredia Menchero (2017: n.º 1026); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 240); Moreno Moreno (2016: n.º 140); Pimentel García (2020: n.º 548).

Contaminaciones y engarces

El criado y la señorita + Agustinita y Redondo (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 241).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

Doña Custodia le dice     a su esposo don Fidel:
—Me parece que el gañán     mira mucho a la Isabel.
—Eso me parece a mí,     me parece una comedia;
si mucho la mira él,     mucho más lo mira ella.
—Este chico que tenemos     es un chico muy formal 
pero ¿qué vamos a hacer     si no tiene capital?
—¿Qué se diría en el pueblo     si no lo pierde de vista?
“¡De casa de jornalero,     casarse una señorita!”.
Para terminar más pronto     voy a cortar por lo sano,
lo mandaré a otra labor     y el cuento ya le he acabado—.
Ya está Pedro en la besana*     y en ella siempre pensando.
En su cara se ve pena     y en sus ojos se ve llanto.
Oye una voz que decía     que es la voz del mayoral:
—Toma la carta y la lees—.     Como un niño echó a llorar.
Como un niño echó a llorar,     como un loco echó a correr
y le dijo el mayoral:     —Toma dinero pa´l tren—.
A la entrada del pueblo     se encuentra al enterraor
con el pico y la pala     camino del panteón.
—Toma resistencia, Pedro,     que esta mañana a las diez
le he dado la sepultura     a tu adorada Isabel.
—¿Cómo has tenido valor     a coger el pico y la pala
sabiendo que la Isabel     era mi prenda dorada?
Pues ve, tira y desentierra,     ahora que nadie nos ve, 
pa besarle la boquita     y morirme yo después.
—¡Eso sí que no lo hago!     ¡Eso sería una locura!
Me meterían a prisión    si abriera la sepultura.
—Por favor te voy a pedir;     me lo vas a conceder: 
dime dónde está la tumba     de mi adorada Isabel—.
Al entrar al cementerio,     dos minutos no llevaba,
cuando una paloma blanca     por los hombros le volaba.
—No te asustes tú, mi Pedro.     No te asustes tú de mí
porque mañana a las diez     tú también estás aquí.
Esta carta se la das     a mi padre por escrito,
dile que no voy a la gloria     hasta que él no esté conmigo—.
Por el maldito dinero,     por el dinero cruel,
mis padres tienen la culpa     que muera Pedro y Isabel.

 

Resumen de "El criado y la señorita"

Una señorita se enamora de un muchacho pobre, pero los padres se oponen a su relación, consiguiendo que destinen al muchacho fuera de la ciudad. Ella enferma de amor y su padre, compadecido, le escribe una carta al muchacho para que regrese. Sin embargo, cuando vuelve, ya es demasiado tarde y la muchacha está muerta. Acude al cementerio y la amada, transformada en paloma blanca, le entrega una carta para que la haga llegar a sus padres. En ella les recrimina su interés por el dinero. En algunas versiones, el muchacho muere.