El amor de un padre

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0188r

Bibliografía

IGRH: 0000

Esta versión fue incluida previamente en Alguacil González (2002, n.º 22 y de nuevo en 2012, pp. 79-84, donde se compara con un pliego recuperado).

Otras versiones de "El amor de un padre"

Alguacil González (2012: pp. 79-84); Pimentel García (2020: n.º 740).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

Era José un grande chófer     en casa de una marquesa;
tiniendo para comer,     por sus hijos se interesa.
José para su familia,     con delirio los quería;
vivía este matrimonio     encantado de la vida.
Una noche que José     a su casa no llegaba,
su esposa con cuidado     por si algo le pasaba.
A otra noche cuando vino     con mil caricias le hablaba:
—No sabes lo que he sufrido     por si algo te pasaba.
—Si alguna noche no venga,     no tendrás que sufrir nada.
Vengo tarde con el coche,     por eso no vengo a casa—.
(..............................)     José a casa no viene.
María, desesperada,     para sus hijos no tiene.
Se fue a casa de la marquesa     preguntando por José;
es su esposo, le interesa.     (..............................)
—Se despidió de la casa     y la cuenta le arreglé.
Desde el día de la fecha     ya no lo hemos vuelto a ver.
—¡Qué lástima de mis hijos!—,     decía con sentimiento.
—Aunque los tres me pidan pan,     para darles no tengo—.
La princesa, conmovida,     al oír esta razón
se fue a cincuenta pesetas     y a María se las dio:
—Toma cincuenta pesetas—.     (..........................)
Dio gracias a la marquesa.     Se fueron a arreglar un mes;
al terminarse el dinero,     empiezan a padecer.
El hijo de doce años     a pidir se fue una tarde
para alimentar a sus hermanos     y a su pobrecita madre.
Se ha acercado a un coche de lujo;     aunque con mucho trabajo,
vio dentro unos señores     y que un caballero había abajo.
Se ha acercado al caballero,     aunque con vergüenza grande,
y al pedirle una limosna     conoce que este era su padre.
Este le hizo un desprecio     y en el coche se montó.
No haciendo caso del hijo     pronto desapareció.
Ángel quedó caviloso     al ver lo que le pasaba:
—No sería yo Ángel Romero     si de esto no me vengara—.
Él recogió lo que pudo     y aquella noche cenaron,
aunque con poco alimento,     aquella noche pasaron.
A otro día en la mañana,     Ángel se levantaba
haciéndose de un cuchillo     sin que nadie lo observara.
Entre las seis y las ocho,     para la capital marchaba,
y un amigo de su padre     en la calle se encontraba:
—Ángel, ¿dónde está tu padre?,     (........................)
¿quieres saber dónde vive?—     El amigo le decía.
Y enterado quedó Ángel     donde su padre vivía.
Fue a la puerta y le dijo:     —¿Vive aquí José Romero?.
—Sí, aquí vive ese señor.     ¿Es que algo deseaba?
—Señora, vengo a decirle     que ese señor es mi padre
y usted le ha venido a robar     el cariño de mi madre—.
Arrojándose hacia el niño,     una bofetá le daba.
Sacando el niño el cuchillo,     una puñalá le daba;
desplomada cayó al suelo     y malherida quedaba.
Y se fue al señor juez:     —Señor juez, he hecho una muerte,
mas vi a una mujer ingrata.     Para nosotros fue infame.
¿Cuántos tormentos por ella     habrá sufrido mi madre?
Y a mi padre lo perdono      porque fue el que el ser me dio,
porque aunque he tenido causas     sobre un padre no hay razón.

Resumen de "El amor de un padre"

Cierto día, el chófer de una marquesa decide abandonar a su mujer y sus hijos para comenzar una relación con esta. La esposa, desesperada porque su marido no vuelve, le pregunta a la marquesa por su paradero, pero ella asegura no saber nada. La familia sufre apuros económicos y uno de los hijos se ve obligado a pedir. Un día, mientras está mendigando, ve a un caballero subido en un coche, y descubre que se trata de su padre acompañado de la marquesa. Entonces, acude armado a casa de la señora y la asesina. Declara ante el juez su crimen, pero dice perdonar a su padre.