Las señas del esposo

Audio

Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0329r

Notas

En esta versión, se canta después de los octosílabos impares el estribillo "y viva el andén" (con la variante "y viva el amor" tras el primer octosílabo); y se cantan dos veces los octosílabos pares, también seguidos del estribillo "y viva el andén".

Esta es una versión típicamente infantil del romance "Las señas del esposo" o "La vuelta del marido". Véase al respecto M.ª Jesús RUIZ FERNÁNDEZ (2016). Las metamorfosis del romancero en la tradición infantil. En Cristina Cañamares. Ángel L. Luján y César Sánchez Ortiz (eds.). Odres nuevos, retos y futuro de la literatura popular infantil. IV Jornadas Iberoamericanas de Investigadores de Literatura Popular Infantil, pp. 69-82. Cuenca, Universidad de Castilla-La Mancha.

Anotaciones musicales

Comentario musicológico

La melodía con la que encontramos este romance de Las señas del esposo es en tono menor, aunque solo los finales de los incisos tercero y cuarto apuntan a  esta conclusión, ya que los dos primeros ofrecen un claro aroma modal, en concreto del modo de mi. El ámbito es de una octava.
La estructura está condicionada por las repeticiones de los dos hemistiquios y los estribillos internos.
Se repiten, pues, tanto los versos del texto como los incisos musicales. Y por estas repeticiones podemos catalogar este tema como del tipo VI de la clasificación de ETZION & WEICH-SHAHAK (1988).
El comienzo es anacrúsico con un arpegio ascendente del acorde de tónica en corcheas. Los finales, gracias a los estribillos internos, son todos masculinos.
Rítmicamente, es un tema melódico bastante regular en compás ternario. Destacan las corcheas de las anacrusas y los puntillos en el primer estribillo interno.
El estilo podemos considerarlo como narrativo severo.

(Comentario de Luis Moreno Moreno)

Partitura
Transcriptor de la partitura

Luis Moreno Moreno

Bibliografía

IGRH: 0113

Otras versiones de "Las señas del esposo"

Alcalá Ortiz (2003: n.º 3907); Alcalá Ortiz (2006: p. 124); Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 7); Álvarez Cárcamo (2019: 7.2, 7.3, 7.4, 7.5, 7.6); Asensio García (2004: pp. 103-104); Atero Burgos (2003: n.º 40); Barrios Manzano y Jiménez Rodrigo (2002-2003: n.º 103); Benítez Sánchez (2000: pp. 258-259); Betancourt, Bonamore y Cohen (1992: n.º 2 de «Romances novelescos»); Checa Beltrán (2005: n.º 14); Díaz (1980: n.º 22); Díaz (2007: E.4, E.5); Esteve Faubel (1998: pp. 1100-1101); Fraile Gil (2010: n.º 47-50); Fraile Gil (2013: n.º 17-19); Fraile Gil (2016: n.º 25-26); Gil Muñoz (2010: n.º 5); Heredia Menchero (2017: n.º 985, 986); Hernández Fernández (2010: n.º 2-4); Higueras Martínez y Aguilar González (2000: pp. 151-152); Majada Neila (1984: n.º 72); Manzano Alonso (2003: pp. 144-163); Marazuela Albornos (1981: n.º 162, 181); Martínez Ruiz (1956: n.º 7); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 12-14); Moreno Moreno (2016: n.º 54-56); Nieves Martín (2010: n.º 499); Pérez Rivera (2015: n.º 243-245); Pimentel García (2020: n.º 136); Piñero Ramírez (1996: n.º 39); Piñero Ramírez (2004: n.º 35); Piñero Ramírez (2013: n.º 40); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1986: p. 57-58); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1987: n.º 27); Rico Beltrán (2009: n.º 36); Romero López (1995: n.º 18); Sánchez Miguel (1984: n.º 13); Schubarth y Santamarina (1987: n.º 34); Schubarth y Santamarina (1984: n.º 55); Sevilla (1921: n.º 91); Suárez López (2009: n.º 233, 234); Tejerizo Robles (2007: n.º 390); Tomé Fernández (2009: pp. 229, 316); Trapero (1985: n.º 68-75); Trapero (2000a: n.º 23); Trapero (2000b: n.º 14); Trapero (2003: n.º 8-10); Trapero, León Felipe y Monroy Caballero (2016: n.º 24, 25); Trujillo Pacheco (2017: n.º 16, 17); Valenciano López de Andújar (1994: n.º 76); Vázquez León (1993: n.º 1.1; 1.2).

Contaminaciones y engarces

Las señas del esposo + Bernal Francés + Aparición de la enamorada muerta (Valenciano López de Andújar, 1994: n.º 66); Las señas del esposo + Princesa peregrina (Trapero, 1985: n.º 76).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Estudios

ARMISTEAD, S. G. (1976). The Portuguese Romanceiro in its European Context. En J. B. Purcell, S. G. Armistead, E. Mayone Dias y J. E. March, Portuguese and Brazilian Oral Tradition in Verse Form / As Tradições Orais Portuguesas e Brasileiras em Verso (pp. 178-200). Los Ángeles: University of Southern California.

AROVICH DE BOGADO, V. H. (1987). Romance de la vuelta del marido: dos versiones recogidas en Resistencia (Prov. De Chaco – Argentina). Incipit, 7, 161-164.

BRONZINI, G. B. (1958). Las señas del marido e La prova (con versioni inedite dell’Italia centro-meridionale). Cultura Neolatina, 17(2-3), 217-247.

DÍAZ ROIG, M. (1977). Palabra y contexto en la recreación del romancero tradicional. Nueva Revista de Filología Hispánica, 26, 460-467.

DÍAZ ROIG, M. (1979). Sobre una estructura narrativa minoritaria y sus consecuencias diacrónicas: el caso del romance de las señas del esposo. En D. Catalán, S. G. Armistead y A. Sánchez Romeralo (Eds.), El romancero hoy: Poética. 2o Coloquio Internacional sobre Romancero (pp. 121-131). University of California.

DÍAZ ROIG, M. (1986). Notas sobre otros romances. En Estudios y notas sobre el Romancero (pp. 209-223). México D.F.: El Colegio de México.

FALCÃO, J. A. (1980). Fragmento Transtagano do Romance da Linda Infanta. Diário do Minho Fragmento Transtagano do Romance da Linda Infanta, 61, 5-6.

JACKSON, K. D. (1979). Ballad Fragments in the Portuguese Folklore of Sri Lanka. En A. Sánchez Romeraldo, D. Catalán y S. G. Armistead (Eds.), El Romancero hoy: Nuevas fronteras. 2º Coloquio internacional, Universidad de California, Davis (pp. 135-143). Madrid: Cátedra-Seminario Menéndez Pidal-University of California.

KIORIDIS, I. (2012). El retorno del marido en el romancero y en las tragoúdia tradicionales griegas. Boletín de Literatura Oral, 2, 55-70.

MACCURDY, R. R. (1947). Un romance tradicional recogido en Luisiana: Las señas del marido. Revista Hispánica Moderna, 13, 164-166.

MARTÍN DURÁN, A. M. (2018). El romance odiseico de Las señas del esposo: el viaje plurisecular de una balada medieval por la geografía panhispánica. En P. Bellomi, C. Castro Filho y E. Sartor (Eds.), Desplazamientos de la tradición clásica en las culturas hispánicas. Universidade de Coimbra. 

ORDUNA, G. (1983). Una versión del romance de Las señas del esposo en Buenos Aires. Incipit, 3, 197-200.

REBÉS MOLINA, S. (2007). "Gira els ulls envers la mar": El mar a les balades. Caramella. Revista de Música i Cultura Popular, 17, 52-56.

ROMERO, S. (1977). Estudos sobre a Poesia Popular do Brasil. Petrópolis: Vozes-Governho do Estado de Sergipe-Campanha de Defesa do Folclore Brasileiro.

SLEEMAN, M. G. (1981). Medieval Hair Tokens. Forum for Modern Language Studies, 17(4), 322-336. https://doi.org/10.1093/fmls/XVII.4.322

SORIANO LÁZARO, E. (1982). Romance de Tradición oral recogido en Mezquita de Loscos (Teruel): Las señas del marido. Kalathos: Revista del Seminario de Arqueología y Etnología Turolense, 2, 151-156.

Transcripción

Mi marido es un gran mozo     vestido de aragonés,
y en la punta de la espada     lleva un pañuelo francés
que lo bordé cuando niña,     cuando niña lo bordé.

Resumen de "Las señas del esposo"

Una mujer, que en algunas ocasiones es una coronela que se encuentra en la puerta del cuartel; en otras, una bordadora que está en su taller; y en otras, una señora que está bordando asomada al balcón de su casa, ve aparecer a un soldado. Le pregunta si ha visto a su esposo, que lleva siete años en la guerra. El soldado le pide que le dé sus señas y ella accede. La descripción del esposo varía en función de las versiones, aunque suele ser alto, rubio y aragonés, y llevar consigo alguna prenda que su esposa le bordó en seda. A partir de aquí, el marido decide poner a prueba la fidelidad de su mujer. En la mayoría de versiones, el caballero le confiesa que su marido ha muerto en batalla y que en su testamento dejó expreso su deseo de que contrajera matrimonio con él. La esposa se niega, asegurándole que esperará a su cónyuge otros siete años y después ingresará en un convento. El soldado le interroga sobre el futuro de sus hijos, y ella responde que uno será fraile o estudioso; otro, servirá a sus padres, etc. Finalmente, el marido, halagado por la firmeza de su esposa, le revela su verdadera identidad. En otras versiones, el caballero le pregunta a su mujer qué daría por volver a ver a su marido. Ella le ofrece, una a una, todas sus posesiones. Finalmente, el soldado declara que solo la quiere a ella, pero la esposa lo rechaza porque le debe fidelidad a su marido. Este le revela su verdadera identidad y marchan hacia su castillo donde se ponen al día de todo lo que les ha ocurrido durante el tiempo que no han estado juntos.