Vendedor de nabos

Audio

Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0368r

Notas

Aunque se producen varios olvidos en la interpretación, los versos se repiten siguiendo este esquema: "Abuelo, llame usté el burro, / Abuelo, llame usté el burro, / que me voy a vender nabos, / tralará, / que me voy a vender nabos, / tralará, / que me voy a vender nabos".

Comentario de María Jesús Ruiz:
Este romance es muy popular en las zambombas de la Baja Andalucía. Fraile (2010: 221) ofrece una versión de zambomba de Medina, Cádiz. Vid. aquí p. 222, n. 218: uso en corros de cuaresma en Arroyo de la Luz (Cáceres, España).

Anotaciones musicales

Comentario musicológico

Nos encontramos con una melodía bien conocida en el repertorio popular español. Solemos encontrarla cantada con esa singular canción conocida como Vamos a contar mentiras. Es una canción cargada de imágenes claramente surrealistas que niños y mayores han cantado durante generaciones y que suele incluir el verso Mi abuelo tenía un huerto que criaba muchos nabos, comienzo del romance. Esto explica el empleo de la melodía tanto para la canción como para el romance.
Es más adecuado considerar la melodía de este romance en modo de la, que contemplarla como una melodía tonal en modo menor, pues, entre otras razones, no aparece la sensible con su función específica. El ámbito es de una séptima entre la tónica y el séptimo grado del modo.
Tiene una estructura de cinco incisos que se cantan repitiendo dos hemistiquios entre los que se intercala un breve estribillo interno:
A      A        B            B’      C
a       a     b+e.i.     b+e.i.    b
Los incisos 3º y 4º forman una progresión descendente que es la que añade un miembro al esquema. Debido a ello, hemos de catalogar esta melodía en el tipo VII de la clasificación de Etzion & Weich-Shahak (1988).
Comienza con anacrusa mediante un arpegio ascendente y su final es femenino.
Rítmicamente es bastante estable. Solo se interrumpe el metro binario en la finalización de los dos primeros incisos. Obsérvese cómo la fórmula rítmica del puntillo de estos dos primeros incisos desaparece en los dos siguientes para reaparecer en el último.
El estilo de este tema es narrativo melódico. 

(Comentario de Luis Moreno Moreno)

Partitura
Transcriptor de la partitura

Luis Moreno Moreno

Bibliografía

IGRH: 0765

Otras versiones de "Vendedor de nabos"

Álvarez Cárcamo (2019: 21.5); Atero Burgos (2003: n.º 83); Benítez Sánchez (2000: p. 243); Díaz (2007: D.21); Fraile Gil (2010: n.º 125); Fraile Gil (2013: n.º 55); Fraile Gil (2016: n.º 68); Majada Neila (1984: n.º 79); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 120); Moreno Moreno (2016: n.º 96); Pimentel García (2020: n.º 396); Piñero Ramírez (1996: n.º 80); Piñero Ramírez (2013: n.º 85); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1986: p. 118); Trujillo Pacheco (2017: n.º 63); Valenciano López de Andújar (1994: n.º 98).

Contaminaciones y engarces

Vendedor de nabos + No me entierren en sagrado (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 121).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

―Abuelo, llame usté el burro,     que me voy a vender nabos.
Y al revolver una esquina,     salieron cuatro gitanos.
(…………………………)     ―¿A cómo da usted los nabos?  
―A peseta el medio kilo.     ―No los quiero, son muy caros―.
Me quitaron el burro     y me quedaron los nabos.

Resumen de "Vendedor de nabos"

Un muchacho se dispone a vender los nabos de la huerta de su abuelo. En mitad del camino, se tropieza con unos gitanos, que le roban el burro, dejándole solo la mercancía. Se acerca a un convento de monjas para intentar venderlos allí. Le abre la madre abadesa, que le pregunta por el precio de los nabos, pero le parecen demasiado caros. El desenlace difiere dependiendo de las versiones: 1) la madre abadesa o la priora le replica que el cura se los vende más baratos y frescos; 2) las monjas le pegan una paliza. En la puerta del convento hay un letrero en el que se puede leer que las hermanas mataron al vendedor de nabos; 3) las monjas le roban el borrico y le dejan la mercancía. En algunas versiones, solo aparece uno de estos dos lances (la paliza de los gitanos o el encuentro con las monjas). En aquellas en que solo se narra el encuentro con los gitanos, estos le pegan al vendedor una paliza tan fuerte que acaba siendo trasladado al hospital, donde muere.