El soldado y la camella

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Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0381n

Notas

 

Transcripción

Te voy a contar uno de un soldao, un soldao que estaba haciendo la mili en Sidi- Ifne, cuando ya venía en el Asahara en el…, y…, y… | En el Sidi-Ifne. Pues, allí en lugar tener caballos y mulas, tenían camellos. Y le mandan un sargento de esos, un soldao y dice:

—Mira, hay que ir a… | Estás en una batería; hay que ir a otra batería a llevar unos pocos fusiles de la guerra, de los salvajes; —dice— así que carga la camella y lo llevas—.

Carga el soldao la camella de…, de fus-…., de fusiles, metralletas, en fin, de los avíos de la guerra; a llevarlos a otra batería. Y, cuando va el soldao por tos esos caminos con la…, con una camella, dice:

—Dios, aquí que estamos solos; por aquí no mus ve naide, —dice— ahora caso yo a la camella—.

Quiso él casar a la camella, el soldao. La cubre allí, a una linde, a una terrera, y la camella, ¡qué va! El tío se acercaba a la…, a la camella y la camella unas patás, unos saltos… No veía, el soldao no podía. Total di- | Creo que asomó ahí una mora de esas hebreas, una mora, de una… | decía la…, el chiste; una mujer mu buena corriendo: —¡Socorro! —, que venía un león detrás de ella.

Dice: —¡Dios!—.

Y la tía pidiendo socorro. Total, que coge el fusil, el soldao un fusil y le pega un tiro y mata al león.

—¡Ay, por Dios, que me has salvao la vida! ¡Ay, por Dios, pídeme lo que quieras, hazme lo que quieras! ¡Ay!—.

Y dice el soldao, dice: —Mira, mujer, sujétame la camella porque llevo dos horas queriéndola follar y no he podío toavía.