Santa Catalina

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0506r

Informantes

Notas

La informante le da el título de En Galicia hay una niña y asegura que la cantaba cuando era niña mientras jugaba al corro.

Se repiten todos los hemistiquios hasta el verso 10, con la particularidad de que antes de repetir los segundos de cada verso, se introduce la interjección: "¡Ay, sí!"

Comentario de María Jesús Ruiz:

El verso "Me quedrá dar un aviso [variante de "navío"] / de mucho oro y mucha plata" proviene del romance de Marinero al agua, que suele aparecer como contaminación de Santa Catalina en muchas versiones infantiles (ver, por ejemplo, Pelegrín, La flor de la maravilla, 1996, pp.335-336). Los últimos versos constituyen una serie lírica, cuya adición es habitual en la transmisión romancística infantil. Esta serie, en concreto, suele aparecer en versiones de Monjita a la fuerza, pero también en otros temas (Ibidem, pp. 246-247).

Bibliografía

Publicada en Anaya Flores (1986: pp. 139-140;  música p. 171; 1999: p. 142; música p. 179; origen y peculiaridades p. 218;  2016: 327-328).

IGRH: 0126

Otras versiones de "Santa Catalina"

Álvarez Cárcamo (2019: 26.4); Asensio García (2004: p. 127); Atero Burgos (2003: n.º 72); Díaz (2007: C.2); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1990: pp. 190-191); Fraile Gil (2010: n.º158); Fraile Gil (2013: n.º  53); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 97); Moreno Moreno (2016: n.º 93); Pimentel García (2020: n.º 478); Piñero Ramírez (1996: n.º 70); Piñero Ramírez (2004: n.º 54); Piñero Ramírez (2013: n.º 43); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1987: n.º 72); Rico Beltrán (2009: n.º 38); Tomé Fernández (2009: p. 282); Trapero (1985: n.º 93); Trapero (2000a: n.º 61); Trapero (2000b: n.º 73); Trapero (2003: n.º 38); Trapero, León Felipe y Monroy Caballero (2016: n.º 76); Trujillo Pacheco (2017: n.º 59); Valenciano López de Andújar (1994: n.º 91).

Contaminaciones y engarces

Delgadina + Santa Catalina (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 31; Trapero, 1985: n.º 67; Trapero, León Felipe y Monroy Caballero, 2016: n.º 34); El discípulo amado + Santa Catalina (Trapero, 2000b: n.º 82.2); Santa Catalina + Devota de la Virgen en el yermo (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 99, 147); Santa Catalina + El castillo de la Virgen (Alcalá Ortiz, 2003: n.º 4031); Santa Catalina + El rastro divino (Trapero, 2003: n.º 67); Santa Catalina + La toca de la Virgen y el alma pecadora (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 98); Santa Catalina + Marinero al agua (Álvarez Cárcamo, 019: 16.7; Esteve Faubel, 1998: pp. 1163-1166; Manzano Alonso, 2003: p. 285; Piñero Ramírez, 2013: n.º 44; Rico Beltrán, 2009: n.º 39; Trapero, León Felipe y Monroy Caballero, 2016: n.º 77); Silvana + Santa Catalina + Devota de la Virgen en el yermo (Trujillo Pacheco, 2017: n.º 35).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Estudios

MARTÍN DURÁN, A. M. (2014). El romance de "Santa Catalina" en la tradición oral moderna de Cuba y República Dominicana. Revista de Estudios Hispánicos, 1 (2), 109-126.

Transcripción

En Galicia hay una niña     que Catalina se llama.
Su padre era un perro moro,     su madre una renegada.
Todos los días de fiesta,     su padre la castigaba
porque no quería hacer     lo que su madre mandaba.
La mandó hacer una rueda     de cuchillos y navajas.
La rueda ya estaba hecha,     Catalina arrodillada.
Y bajó un ángel del cielo     con su corona y su palma.
Sube, sube, Catalina,     que el rey del cielo te llama.
¿Qué me querrá  el rey del cielo,     que tan deprisa me llama?
¿Me quedrá dar un aviso     con mucho oro y mucha plata?
Vinieron mis padres     con tanta alegría,
me echaron el manto      de santa Lucía.
Vinieron mis padres     con tanto alegrón,
me echaron el manto     de la Encarnación.

Resumen de "Santa Catalina"

Los padres de la niña Catalina no son cristianos. Su padre la castiga porque no obedece a su madre, que quiere que reniegue de la fe católica. La madre, enfurecida, le ordena hacer a Catalina o a los criados una rueda de navajas. Cuando la niña está humillada y dispuesta a recibir la muerte, Dios o un ángel la llama y le pide que suba al cielo para disfrutar de la gloria o ajustarle las cuentas de su anterior vida. En otras versiones, la niña es apuñalada, pero no sufre daño, así que la madre la somete a diversas torturas, de las que sale indemne. Finalmente, es elevada al cielo.