Delgadina

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Informantes

Notas

La informante lo titula Un padre tenía tres hijas y asegura que lo cantaba cuando era pequeña mientras jugaba al corro. 

Se repiten todos los hemistiquios, menos 11a, 14a, 14b, 15a, 19a y 28b.  Tras el v. 27b, hay una interrupción, después de la cual, la informante repite por tercera vez ese hemisiquio y continua con el v. 28b.

Bibliografía

IGRH: 0075

Otras versiones de "Delgadina"

Almoguera Gómez (1989: pp. 34-36); Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 21); Álvarez Cárcamo (2019: 12.1); Atero Burgos (2003: n.º 29); Barrios Manzano y Jiménez Rodrigo (2002-2003: n.º 102); Benítez Sánchez (1999: pp. 274-276); Benítez Sánchez (2000: pp. 228-231); Cid (1974: n.º 10, 11); Díaz (1980: n.º 3); Díaz (2007: F.1); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1990: pp. 78-79); Fraile Gil (2010: n.º 79-81); Fraile Gil (2013: n.º 36); Fraile Gil (2016: n.º 41); Gil Muñoz (2010: n.º 7, 8); Gómez Garrido (2012: n.º 13); Hernández Fernández (2010: n.º 11); Jaén Castaño (2018: n.º 555); Manzano Alonso (2003: pp. 202-212); Marazuela Albornos (1981: pp. 397-399); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 28); Moreno Moreno (2016: n.º 33-36); Pimentel García (2020: n.º 176); Piñero Ramírez (1996: n.º 30); Piñero Ramírez (2004: n.º 23); Piñero Ramírez (2013: n.º 26); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1986: pp. 54-55); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1987: n.º 57); Sánchez Miguel (1984: n.º 22); Schubarth y Santamarina (1987: n.º 36); Suárez López (2009: n.º 229); Tejerizo Robles (2007: n.º 370-371); Trapero (1985: n.º 60-64); Trapero (2000a: n.º 27); Trapero (2000b: n.º 18); Trapero (2003: n.º 16); Trapero, León Felipe y Monroy Caballero (2016: n.º 32); Trujillo Pacheco (2017: n.º 32); Valenciano López de Andújar (1994: n.º 70); Vázquez León (1993: n.º 7).

Contaminaciones y engarces

Delgadina + Caballero burlado (Trapero, 2000b: n.º 7. 11); Delgadina + Santa Catalina (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 31; Trapero, León Felipe y Monroy Caballero, 2016: n.º 34); Delgadina + Silvana (Piñero Ramírez, 2004: n.º 24); Delgadina + Tamar (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 29, 30; Piñero Ramírez, 2013: n.º 30); Infanta preñada + Delgadina (Trapero, 2003: n.º 17; Trapero, León Felipe y Monroy Caballero, 2016: n.º 33); Infanta preñada + Infanta parida + Delgadina (Mendoza Díaz-Maroto, 1990: n.º 7); La flor del agua + Delgadina (Manzano Alonso, 2003: p. 253); La infantina + Caballero burlado + Don Bueso + Delgadina (Trapero, 1985: n.º  39); La mala hierba + Delgadina (Piñero Ramírez, 2013: n.º 27); Santa Catalina + Delgadina (Trapero, 1985: n.º 67); Silvana + Delgadina (Trapero, 1985: n.º 66).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Estudios

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Transcripción

Un padre tenía tres hijas,     todas tres como la plata,
y la más chiquirritita     Delgadina se llamaba.
Un día estando comiendo     su padre la remiraba:
―¿Qué me mira usted, mi padre,    que me mira usté a la cara?
―Pues te miro, Delgadina,     que has de ser mi enamorada.
―No lo quiera Dios del cielo     ni la Virgen soberana.
―Altos, altos, mis criados,     a Delgadina encerrarla
en un cuarto muy oscuro     que tenga cuatro ventanas,
a no darla de comer     más que sardinas saladas
y no darla de beber     más que zumo de retama.―
A los tres días Delgadina     se ha asomado a la ventana;
 vido venir a su hermana     con un cántaro de agua.
―Hermanita de mi vida,     por Dios una poca de agua,
que el corazón me la pide     y la vida se me acaba.
 ―Delgadina, Delgadina,     no te puedo dar el agua,
que si el rey padre lo sabe     la cabeza me cortara.―
Se retira Delgadina,     muy triste y desconsolada.
A otro día por la mañana     se ha asomado a otra ventana
 y ha visto a su otra hermana     que en el jardín paseaba.
―Hermanita de mi vida,     por Dios una poca de agua,
que el corazón me la pide     y la vida se me acaba.
 ―Delgadina, Delgadina,     no te puedo dar el agua,
que si el rey padre lo sabe     del palacio me echara.―
Se retira Delgadina,     muy triste y desconsolada.
Y a otro día por la mañana     se ha asomado a otra ventana
y ha visto a su madre     peinándose cuatro canas.
 ―Madre mía de mi vida,     madre mía de mi alma,
/…………………………/      por Dios una poca de agua,    
que el corazón me la pide     y la vida se me acaba.
―Hija mía, Delgadina,     yo no te puedo dar el agua,
que si tu padre lo sabe     la cabeza me cortaba.―
Se retira Delgadina,     muy triste y desconsolada.
Y a otro día por la mañana     se ha asomado a la ventana
y ha visto a su padre     que un gran puro se fumaba.
―Padre mío de mi vida,     padre de toda mi alma,
dame agua por favor,     que la vida se me acababa.
―Altos, altos, mis criados,     a Delgadina a dar agua,
unos con jarros de oro,     otros con jarros de plata.―
Al llegar a Delgadina,     Delgadina ya expiraba.
Cuatro ángeles divinos     al cielo se la llevaban
y en la cabeza le ponen     una corona de plata.

 

Resumen de "Delgadina"

Un padre pretende a la menor de sus tres hijas. Cuando ella lo rechaza, el padre la encierra en un cuarto oscuro de su castillo y la castiga con una dieta muy salada. Al cabo de algunos días, le abren dos o tres ventanas y Delgadina se asoma a ellas para pedir agua consecutivamente a sus hermanas y a su madre (en ocasiones también aparece un hermano), quienes desatienden los ruegos. En algunas versiones, se lamentan de no poder ayudarla, pues de hacerlo, el rey los mataría, mientras que en otras los familiares la insultan por haber desatado las pasiones del padre o por no haber accedido a sus ruegos. En ocasiones, la madre le explica que no puede ayudarla porque el rey le ha propinado una brutal paliza y le ha roto una pierna o una muñeca. Finalmente, Delgadina logra contactar con su padre, al que promete su amor a cambio de que la socorra. El rey envía a los criados con agua para la hija, con la promesa de recompensar a quien cumpla primero con el encargo y cortarle la cabeza al que acuda el último. Cuando llegan al cuarto de Delgadina, esta ya ha muerto y en su habitación se produce una visión milagrosa (normalmente, la Virgen, algún santo o los ángeles llevándose su alma, amortajándola y poniéndole una corona, o una fuente de la que brota agua cristalina). En algunas versiones, el padre es torturado por unos demonios que lo arrastran hacia el infierno. En versiones menos extendidas, mueren todos, y mientras que las almas de Delgadina y sus hermanos, que han tratado de ayudarla, son transportadas al cielo por los ángeles, la madre celosa es atacada por víboras y el padre es arrastrado al infierno. Algunas veces el padre se niega a ayudar a Delgadina.