El chacal y la tortuga de agricultores [ATU 15]

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Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0571n

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Notas

Esta versión, transmitida en cabileño, ha sido traducida y anotada por Óscar Abenójar.

Transcripción

Éranse una vez un chacal y una tortuga que un día decidieron cultivar un gran terreno de habas. Entonces la tortuga le propuso al chacal que quien terminara primero podría quedarse con toda la cosecha. Y luego le dijo lo siguiente:

–Hoy tenemos trabajo, ¡conque vamos a ponernos cultivar este terreno! Pero antes tenemos que repartirnos la faena, así que una mitad la cultivas tú y la otra yo. Para diferenciar las dos partes tenemos que separarlas con mojones. Así después sabremos cuál es tu parte y cuál es la mía.

El chacal aceptó la propuesta de la tortuga y le dijo:

–Como quieras. Pero yo soy más inteligente y fuerte que tú. Te voy a vencer, ya verás. ¡Yo puedo engañar hasta al león! ¡Y lo hago muy a menudo! Terminaré antes que tú.

–Vale, venga. ¡Empecemos el trabajo ahora mismo! ¡Manos a la obra, y a cultivar las habas! –le dijo la tortuga.

Entonces se pusieron de acuerdo sobre qué parte cultivaría cada uno, y luego enseguida se pusieron a trabajar. En el borde del terreno el chacal había escondido dos tarros, uno de miel y el otro de mantequilla.

Empezaron a labrar la tierra, y al cabo de un rato, de repente, el chacal pegó un grito, como si contestara a alguien que le estuviera llamando:

–¡Sí, sí, sí! ¡Ya voy!

–¿Quién te está llamando, M’hand? –le preguntó la tortuga.

Y el chacal le dijo:

–Me está llamando el comienzo[1].

La tortuga pensó que era el nombre de su hijo, y le dio permiso para ir a verlo un momento:

–¡Vale, vete! ¡Pero date prisa!

En cuanto el chacal se marchó, la tortuga llamó a su hermana, que se le parecía mucho, y le dijo que tenía que ayudarla para terminar lo antes posible. Mientras tanto el chacal se fue a buscar los tarros y empezó a lamer la miel y la mantequilla. Pero no se lo comió todo. Dejó los tarros por la mitad.

Al rato regresó el chacal, y la hermana de la tortuga se escondió corriendo. El chacal volvió a su faena, y después de poco tiempo volvió a gritar:

–¡Sí, sí, sí! ¡Ya voy!

–¿Se puede saber quién te está llamando ahora? –le preguntó la tortuga.

Y el chacal le contestó:

–Ahora me llama la mitad.

La tortuga, que no entendió muy bien la palabra, pensó que el chacal le había dicho algún nombre. Entonces le dijo:

–Pues vete, date prisa.

Entonces el chacal volvió a buscar los dos tarros escondidos en el borde del terreno y empezó a lamer la miel y la mantequilla hasta que quedaron solo los restos.

Mientras tanto la tortuga estaba trabajando su parte del terreno y ya no le quedaba mucho para terminar.

El chacal regresó a su trabajo. Pero llevaba mucho retraso. Solo le dio tiempo a labrar la mitad del terreno.

Pasó un rato y el chacal volvió a gritar por tercera vez:

–¡Sí, sí, sí! ¡Ya voy!

–¿Quién te está llamando, M’hand? –le preguntó.

Y el chacal respondió:

–Me están llamando los restos.

Luego se marchó a donde había escondido los dos tarros. Les quitó el tapón, introdujo la cabeza y empezó a lamer los restos de miel y de mantequilla hasta que no dejó nada de nada.

Entonces regresó y le dijo a la tortuga:

–¿Ya, has terminado?

Y ella le respondió:

–Sí, ya he acabado. Comprueba tú si has terminado o no.

Aunque él sabía de sobra que casi no había trabajado nada, el chacal echó un vistazo a su parte del terreno. Después vio lo que había cultivado la tortuga. Entonces le pareció mejor quedarse con el campo de su socia. Así que volvió la cabeza hacia la tortuga y le dijo con socarronería:

–Bueno, ¿y tú qué propones, tortuga? ¿Cómo vamos a repartirnos esto?

La tortuga, que empezaba a tener miedo de lo que pudiera hacerle el chacal, pensó que lo más prudente sería proponerle que se repartieran a partes iguales los frutos que diera su parcela. Entonces sonrió a su socio y le dijo:

–Bueno, chacal, tú y yo somos hermanos. No hay que olvidar que hemos crecido juntos…

 

[1] El comienzo: el chacal fingirá tres veces seguidas que le están llamando, y la tortuga le preguntará en cada ocasión quién le está buscando. Él responderá sucesivamente “el comienzo” (cab. mebdi), “la mitad” (cab. mnassaf) y “los restos” (cab. l’mhatest). La tortuga interpretará entonces que “comienzo”, “mitad” y “restos” son los nombres de las personas que lo llaman. Sin embargo, el chacal se refiere a la parte del tarro de mantequilla y miel que todavía le queda en el frasco. Se trata de una argucia del chacal para comer y ausentarse durante el trabajo.

Resumen de ATU 15

The Theft of Food by Playing Godfather (previously The Theft of Butter [Honey] by Playing Godfather). A fox (cat, jackal) and a wolf (bear, mouse) live together. The fox pretends that he has been invited to be godfather at a baptism (invited to a funeral or wedding) but instead he secretly eats up the butter (honey) that he and the wolf have stored. This happens again (three times). When the wolf asks him the name of the baptized child, the fox makes up names that reflect the diminution of the stored food [K372].

When the wolf discovers the butter is missing he accuses the fox, who denies having taken it. The fox proposes a test to determine who took the butter: both  of them will lie in the sun and after some time the butter will melt and appear. While the wolf sleeps, the fox smears butter on him and thus "proves" his guilt [K401.1]. (Uther, 2004: I, 26).

[El ladrón de comida que finge ser padrino (antes El ladrón de mantequilla [miel] que finge ser padrino). Un zorro (un gato, un chacal) y un lobo (un oso, un ratón) viven juntos. El zorro finge que le han propuesto ser padrino en un bautismo (o invitado a un funeral o a una boda). En cambio, se come en secreto la mantequilla (miel) que había almacenado con el lobo. Sucede otra vez (tres veces). Cuando el lobo le pregunta el nombre del niño bautizado, el zorro inventa nombres que evidencian la mengua de la comida almacenada [K372].

Cuando el lobo descubre que falta la mantequilla, acusa al zorro, que niega haberla cogido. El zorro propone realizar una prueba para determinar quién cogió la mantequilla: ambos se tumbarán al sol y, después de un tiempo, la mantequilla se derretirá y aparecerá. Mientras el lobo duerme, el zorro unta mantequilla sobre el lobo y así “demuestra” su culpa [K401.1] (traducción de Alba Pegalajar Espinosa)]