Reuniones familiares nocturnas

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0682n

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Notas

Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Transcripción

Me acuerdo que se venía allí, se venía una tía mía que tenía siete, seis o siete críos. Pequeñillos todos, muy pequeñillos. Y entonces, como no había otro medio de pasar una trasnochá | no había televisión, no había esto, no había lo otro. Lo único que teníamos era una radio y por la radio escuchaba, que me acuerdo que me hacía | ahora me hace gracia, claro. Eh, decía en el tiempo, decía “en tal sitio llueve, en tal sitio hace sol y en tal sitio esto”. Decía “y en el resto, nublo o raso”. Y decía | me acuerdo que decía “¿ves, ves? Esto es el resto, esto es el resto”. Eso, mañana aquí hace sol o lluvia. Y cuando nos juntábamos, eso, pues eso, empezábamos pues, pues a decir cosas, a escuchar la radio, a decirnos cosas y así, pues pasábamos allí, al lao de la lumbre todos diciéndonos | alumbrándonos con un candil. ¿Sabe lo que es un candil? O una tea, la | ¡uy, la mosca! | Lo que sacan de los pinos, la mobila que le llaman ahora, la madera esa que no se pule. Pues hacían un… especie de un bote, así para arriba, un poquito abierto. Y ahí ponían la tea ardiendo y, conforme se iba consumiendo la tea, pues se iba ahí | y esa era la | Ahí se ponían las mujeres a hacer calcetines pa, pa los hombres o pa los hijos, se ponían a hacer remiendos. Porque de día tenían que hacer la tierra, lo de la huerta, lavar y todas esas cosas, ¿no? Entonces, de noche aprovechaban el ratillo ese para, ya te digo, para hacer calcetines o coser lo que tuviesen que coser, echar el remiendo, que hoy no se echan remiendos. Hoy van con los pantalones rotos y no se remiendan.