Relaciones paterno-filiales

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0733n

Recopiladores

Notas

Este registro ha sido recopilado en el marco del proyecto de I+D (Excelencia) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades “Documentación, tratamiento archivístico digital y estudio lexicológico, histórico-literario y musicológico del patrimonio oral de la Andalucía oriental” (referencia: FFI2017-82344-P), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Transcripción

[Antonio:] Pues, mi padre parece ser | porque ya le he preguntao a ella. Ella me lleva unos añillos, yo soy unos años más joven. Y mi padre, según me ha dicho ella, cantaba algunas canciones en los bailes, cosa que yo no sabía. Porque mi padre, yo lo he visto siempre así muy serio, un, un hombre así muy de casa, no ir a los bailes y no sabía que mi padre cantara.

[Ana Cruz:] Muy respetuoso él con su familia y con los hijos. Sabéis que antes los hijos, parecía que había como que ponerles [¿?] para que te respetaran más. Entonces, eh, un hombre serio siempre. Que no ha dado mucha confianza a los hijos para que | pensaban | él y mucha gente. Pensaban que así los iban a respetar más. Que no es así, claro, pero bueno, es la mentalidad de antes y es lo que había antes. Entonces, su padre era de estos señores serios. Era una persona que lo blanco es blanco y lo negro es negro, ¿vale? Que yo, por eso, te | siempre | es lo que digo, digo: “Antonio, pareces tu padre”. Mi tío dice: “Yo, si tengo que decir esto, es esto hoy, mañana y siempre”. Y es que es así de verdad. Estaba | su madre era prima | ¡uy! Era hermana de mi madre, por eso.

[Antonio:] Él, como decía. Decía: “Yo, lo que diga va a misa”. Es lo que decía: “Es que, como la gente de Pozo Alcón, la gente de Pozo Alcón…”. Yo me acuerdo que decía eso mi padre: “La gente de Pozo Alcón, no hace falta que firme ante notario nada. La gente de Pozo Alcón, con su palabra les vale y a mí me gusta ser así”. Y nos ha criao. Nueve hijos. Gracias a Dios, todos bien y, la verdad, que lo suyo le ha costao porque, bueno, él tenía que emigrar a Francia a la temporá de trabajo que había. Entonces se llevaba aquello de la madera, de cortar madera, y se tiraba todos los inviernos por ahí. Nueve hijos, pues supongo que habrá estao nueve o diez años y, cada vez que venía, pues bueno, un, un hijo al canto.