La joven engañada

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0795r

Informantes

Recopiladores

Notas

En esta versión, se repite el verso 4.

La informante indica que aprendió estas canciones “porque, cuando yo era chica, mi madre se iba al campo, y si me dejaba una peseta para comprar comida, venía un tío de coplas y yo compraba las coplas, y no compraba la comida. Y así nos lo pasábamos. Y mi madre, que iba al campo, me llevaba a las quinterías con ella, y yo aprendía los cantares".

Bibliografía

Otras versiones de "La joven engañada"

Atero Burgos (2003: n.º 207); Pimentel García (2020: n.º 795); Tejerizo Robles (2007: n.º 422); Trapero, León Felipe y Monroy Caballero (2016: n.º 195).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

En el pueblo de Alicante,     provincia de Castellón,
con una hermosa joven     este caso sucedió.
Habitaba un matrimonio     de posición regular,
con un hijo y una hija     de hermosura sin igual.
La que Isabel se llamaba,     de unos veinte años de edad,
pero un mozo la rondaba     con mucho amor y amistad.
Al enterarse sus padres,     con cariño paternal
a su hija le aconsejan     que deje su amistad:
—Ese hombre es un vicioso,     un canalla y sinvergüenza,
y si de él no te apartas     muy mala suerte te espera—.
Isabel no hizo caso     del consejo de su madre;
a cabo de poco tiempo     se dio cuenta que era madre.
Al verse en aquel estado,     se ha presentado a su amante
y le dice con cariño:     —Debes pensar en casarte;
tú ya sabes lo que pasa,     y si lo saben mis padres
me darán muchos disgustos     porque no quise olvidarte—.
El novio al oír esto,     le dice con gran desaire:
—Arréglate como puedas,     que yo no pienso casarme.
Además, también te digo     que no vivas engañada,
porque yo a ti desde ahora     ya te tengo olvidada—.
Isabel al oír esto,     no le contestó palabra
y llorando amargamente     se volvió para su casa
Cogió papel y pluma     y una carta ella escribió
a sus padres y amigos,     dándoles su último adiós:
“Adiós, mi padre y mi madre,     y adiós, toda mi familia,
que del mundo se despide     vuestra desgraciada hija.
Por no creer su consejo,     yo he llegado a este extremo,
pero les pido perdón,     que a lo hecho no hay remedio”.
Echó mano a una pistola,     que su padre allí tenía,
y se ha ido en busca del novio     para vengar su ironía.
Y labrando en unas tierras     que su amante se encontraba,
cuando llegó Isabel     nerviosa y sobresaltada.
Acercándose hacia el mozo,     dos tiros le disparó
y el mozo cayó por tierra,     dando gritos de dolor.
Al ver al novio tendido,     dijo con serenidad:
—Tú te vas al otro mundo,     yo te quiero acompañar—.
Empuñada la pistola     con energía y valor,
sobre su pecho dispara     dos tiros al corazón.
Al sentirse los disparos,     se acercaron los vecinos,
se encontraron a los novios     dando el último suspiro.

Resumen de "La joven engañada"

La hija de una familia de posición media mantiene relaciones con un joven con fama de conflictivo. Sus padres le advierten del peligro y le aconsejan que lo olvide. Ella hace oídos sordos y acaba embarazada. El novio se desentiende de la situación. Para salvar su honor, la joven se acerca a él un día en que él está trabajando en el campo y le dispara con una pistola. Acto seguido, se suicida con la misma arma. En las ropas de la muchacha encuentran una carta en la que explica lo sucedido y pide disculpas a sus padres. El narrador elogia la valentía de la joven que decidió vengarse por honor.