Novia abandonada del conde de Alba

Audio

Informantes

Notas

Archivo sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00001 21).

Título indicado en las anotaciones de campo: "La novia del duque de Alba".

Muchos de los temas de esta entrevista fueron también transcritos en el Catálogo Folclórico de la provincia de Valladolid.

Bibliografía

IRGH: 0508

Otras versiones de "Novia abandonada del conde de Alba"

Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 12); Atero Burgos (2003: n.º 27); Cid (1974: n.º 19); Cid (1993: n.º 22); Díaz (2007: F.19); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1990: pp. 163-164); Fraile Gil (2013: n.º 23); Fraile Gil (2016: n.º 39); Manzano Alonso (2003: pp. 373-376); Moreno Moreno (2016: n.º 30); Pimentel García (2020: n.º 140); Piñero Ramírez (1996: n.º 28); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1987: n.º 34); Tejerizo Robles (2007: n.º 430); Valenciano López de Andújar (1994: n.º 56).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Estudios

ANAHORY-LIBROWICZ, O. (1984-1985). Una variante gibraltareña de La novia del conde de Alba. Corónica, 13, 255-257.

VÁZQUEZ RECIO, N. (2000). Una «yerva enconada»: Sobre el concepto de motivo en el Romancero tradicional. Universidad de Cádiz.

Transcripción

—Cartas van y cartas vienen,     que se corren por Sevilla,
que se casa el duque de Alba     con otra y a ti te olvida.
—Si se casa, que se case;     a mí nada me debía—.
Se ha metido para el cuarto,     que ya bordaba y cosía.
Pendientes de sus orejas,     uno con otro rompía;
anillitos de sus dedos,     el uno con otro tira.
Se ha asomado a la ventana,     a la plaza que salía,
y ha visto al duque de Alba     con el rey en compañía.
A una seña que le ha dado,      el duque la comprendía:
—Con el permiso de ustedes,     pues me llaman a esa esquina.
—¿Qué me quiere, doña Ana,     que a llamarme no atrevías?
—Que me han dicho que te casas     con otra y a mí me olvidas.
—¿Quién te ha dicho esa verdad,     pues no te ha dicho mentira?
Hoy se celebra mi boda     y a convidarte venía.
—Poca vergüenza tuviera     si yo a la tu boda iría,
pero menos tienes tú     si a convidarme venías—.
Estando en estas palabras,     muerta hacia atrás se caía;
médicos y cirujanos,     todos a la par corrían.
Ha mandado él que la abriesen     pa ver de qué mal moría
y tenía el corazón     vuelto lo de abajo arriba;
en el medio el corazón,     un letrero que decía:
“Yo por ti muero de amor,     yo por ti pierdo la vida”.
Siete años la llevó el luto,     sin perderla ningún día
y, al cabo de los siete años,     el rey le pregunta un día:
—Dime, conde, por quién llevas luto,     que a ti tanto te dolía.
—Le llevo por doña Ana,     doña Ana del alma mía,
que por mí murió de amor     y por mí perdió la vida.
—¡Ah!, ¿irás a demostrar     que la quieres más que a mi hija?
—Más que a su hija, no señor,     pero ¡tanto la quería!

Resumen de "Novia abandonada del conde de Alba"

En una secuencia que suele omitirse en gran parte de las versiones, el rey interroga al conde de Alba sobre su estado civil. Aunque él asegura que está comprometido, el rey le amenaza con quitarle la vida si no contrae matrimonio con la infanta. La novia del conde descubre la noticia de boca de sus amigas o de su hermana, pero asegura que no le importa. Se asoma a una ventana y ve acercarse al conde, al cual hace una seña. Este confirma las sospechas de la novia y añade que quiere convidarla a la boda. La joven le recrimina su comportamiento cruel y muere fulminada. El conde solicita que le practiquen la autopsia. Al abrir su cuerpo, se encuentran con que su corazón está en posición invertida, además de tener un letrero que explica las causas de la muerte. Desolado, el conde decide guardar luto durante varios años. Cierto día, el rey se interesa por el motivo y el conde le responde que se debe a la trágica muerte de su novia, a la que quiso tanto.