Los mozos de Monleón

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0808r

Informantes

Recopiladores

Notas

La informante indica que este romance, que lo cantaba en las faenas del campo, se titula El toro. Lo aprendió de sus padres.

Aclaraciones léxicas:

bravar: por bramar.

Bibliografía

IGRH: 0371

Versión publicada en Anaya Flores (2016: p. 158).

Otras versiones de "Los mozos de Monleón"

Alcalá Ortiz (2003: n.º 3838); Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 44); Álvarez Cárcamo (2019: 16.8); Atero Burgos (2003: n.º 114); Benítez Sánchez (2000: p. 257); Checa Beltrán (2005: n.º 26); Díaz (2007: F.18); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1990: pp. 33-35); Fraile Gil (2013: n.º 64); Fraile Gil (2016: n.º 92-93); Manzano Alonso (2003: p. 391); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 132); Moreno Moreno (2016: n.º 116-118); Pimentel García (2020: n.º 435); Piñero Ramírez (1996: n.º 111); Piñero Ramírez (2004: n.º 75); Piñero Ramírez (2013: n.º 72); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1987: n.º 94); Salazar (1999: n.º 45); Trujillo Pacheco (2017: n.º 71); Valenciano López de Andújar (1994: n.º 120).

Contaminaciones y engarces

Los mozos de Monleón + La criada y el señorito (ATO, 00038 18); Los mozos de Monleón + Muerte del torero José Gómez «Gallito» (Rico Beltrán, 2009: n.º 53).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Estudios

CARRIL RAMOS, A. (1982). Los mozos de Monleón. En las obras literarias, cancioneros y estudios romancísticos. Revista de Folklore, 17, 166-169.

DÍEZ RODRÍGUEZ, M. y DÍEZ TABOADA, M.ª P. (2005). Antología comentada de la poesía lírica española. Madrid: Cátedra.

GARCÍA MATEOS, R. (1986). Notas varias de tres versiones del romance de Los mozos de Monleón. Revista de Folklore, 67, 13-16.

GOMARÍN GUIRADO, F. (1977-1978). Los mozos de Monleón, una variante. En Publicaciones del Instituto de Etnografía y Folklore "Hoyos Sainz" (pp. 179-190). Santander: Diputación Provincial.

PUERTO, J. L. (1988). Los mozos de Monleón: Oscura tragedia ritual. Revista de Folklore, 95, 154-159.

Transcripción

—Madre, deme usted la ropa,     que me voy a la corrida,
a ver ese toro bravo,     a hincarle la banderilla.
—La ropa no te la saco,     y a la corrida no vas.
—A la corrida he de ir,     aunque sea de prestar.
—Permítalo Dios del cielo     y la Virgen del Rosario,
que si vas a la corrida,     que te traigan en un carro—.
Se presentan en la plaza     cuatro mozos muy gallardos,
preguntando por el toro     que tenía cuatro años.
Se presentan en la plaza     y antes lo hubieran nombrado,
porque le ha metido el asta     por un lado del costado.
Le cogen en la camilla     y lo echan en el carro;
en la puerta de la viuda,     ahí trancaron el carro.
—Buenas tardes tenga, viuda,     que viva usted muchos años;
aquí tiene usted a su hijo,     la maldición que l’ ha echado—.
A otro día de mañana     la viuda salió bravando*,
que bravaba, que bravaba     como el toro valenciano.

Resumen de "Los mozos de Monleón"

Una madre viuda quiere con locura a su único hijo. Cierto día, este le pide que le deje ropa para ir a torear. Su madre se opone porque tiene miedo de que muera en la plaza y, ante la insistencia del hijo, lo maldice para asustarlo y que así desista de su intento: le asegura que si va a la corrida, lo traerán muerto en un carro. El hijo busca ropa prestada y acude a la corrida. En algunas versiones, cuando los mozos se dirigen hacia la plaza, el caporal les aconseja que no entren a torear porque el toro es demasiado bravo. Durante la corrida, el toro empitona al muchacho y muere. En ocasiones, el moribundo pide confesión y los mozos tratan de llevarlo a la iglesia o llaman al sacerdote para que se presente en la plaza, pero no llegan a tiempo. Recogen el cuerpo sin vida del aficionado, lo suben en un carro y se acercan a la puerta de la viuda, a quien se lo entregan para que lo amortaje. La mujer se lamenta de haber maldecido a su hijo. A los pocos días, enloquece y sale al campo bramando como un toro. El narrador aconseja a las madres que no maldigan a sus hijos.