Aprensiones de Joaquina

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 0826r

Informantes

Recopiladores

Notas

La informante indica que este romance se titula El perro rabioso.

La informante neutraliza /l/ y /r/ en posición implosiva y final.

 

Transcripción

Lavando en el río estaba     aquella joven divina,
lavando en el río estaba,     ¡qué lástima de Joaquina!
Lavando en el río estaba,     ¡válgame Dios de los cielos!,
donde trató de morderle     el brazo derecho un perro.
Joaquina cogió una piedra     y al perro se la tiraba
y, corriendo más que un gamo,     del agua no se alejaba.
—Si supieras, madre mía,     lo que soñé esta mañana;
soñé que rabiaba el perro     y que yo también rabiaba.
Quítate, madre querida;     quítate, padre adorado,
(……………………...)     (………………………)           
que me cuestan muchas ansias     el teneros que morder.
Quítate, madre querida,     no me puedo detener—.
Y para salir de dudas     llaman a el saludador,
y el saludador le ha dicho     que es una poca aprensión.
Fabiano encargó la caja,     veinte duros le costó,
para enterrar a Joaquina,     que el fin y al cabo murió.

Resumen de "Aprensiones de Joaquina"

Joaquina sufre las mordeduras de un perro mientras lava en el río. Aunque su madre le cura la herida, la joven tiene la sospecha de haber contraído la rabia. Llaman al médico, que asegura que Joaquina solo tiene un poco de aprensión. El estado de salud de la muchacha empeora. Cierto día, le confiesa a su novio que ya no podrán casarse porque va a morir. Finalmente, muere. El novio compra el ataúd.