La mala suegra

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Notas

Títulos alternativos: "La suegra perversa", "Manuelita", "Doña Albela", "Doña Albora", "Doña Arbola".

La informante indica que el título de este romance, que se cantaba en las faenas del campo, es Carmelita.

Bibliografía

IGRH: 0153

Versión publicada en Anaya Flores (2016: p. 147).

Otras versiones de "La mala suegra"

Alcalá Ortiz (2003: n.º 3896); Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 16); Álvarez Cárcamo (2019: 10.1); Asensio García (2004: p. 97); Atero Burgos (2003: n.º 37); Benítez Sánchez (1999: p. 306); Benítez Sánchez (2000: pp. 212-214); Checa Beltrán (2005: n.º 13); Cid (1974: n.º 24); Díaz (1980: n.º 12); Díaz (2007: F.10); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1990: pp. 137-142); Fraile Gil (2010: n.º 66-67); Fraile Gil (2013: n.º 29); Fraile Gil (2016: n.º 32); Heredia Menchero (2017: n.º 993, 994); Hernández Fernández (2010: n.º 8); Higueras Martínez y Aguilar González (2000: pp. 161-162); Manzano Alonso (2003: pp.164-187); Marazuela Albornos (1981: pp. 389-390); Martínez Ruiz (1956: n.º 10); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 9, 10); Moreno Moreno (2016: n.º 48, 49); Pérez Rivera (2015: n.º 257); Pimentel García (2020: n.º 175); Piñero Ramírez (1996: n.º 37); Piñero Ramírez (2004: n.º 32); Piñero Ramírez (2013: n.º 32 y 33); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1986: pp. 60-62); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1987: n.º 42); Rico Beltrán (2009: n.º 31); Romero López (1995: n.º 24); Sánchez Miguel (1984: n.º 16); Schubarth y Santamarina (1987: n.º 48, 49); Suárez López (2009: n.º 231); Tejerizo Robles (2007: n.º 388); Trujillo Pacheco (2017: n.º 28, 29); Valenciano López de Andújar (1994: n.º 72); Vázquez León (1993: n.º 5).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Estudios

KIORIDIS, I. (2015). La suegra «mata» a la nuera: dos ejemplos del motivo en las baladas tradicionales griegas y en el romancero, Atalaya [En ligne], 15.

URL: <http://atalaya.revues.org/1683>

SORIANO LÁZARO, E. (1981). El romance de la mala suegra recogido en Mezquita de Loscos, Kalathos, I, 179-182.

Transcripción

Carmela se paseaba     por una sala brillante,
con los dolores de parto,     y el corazón se le parte.
Se ha asomado a una ventana     donde solía asomarse.
—¡Quién tuviera una casita,     orillita de aquel valle,
para pasar los dolores     en los brazos de mi madre!—.
Su agüela que la escuchaba,     como solía escucharle:
—Coge la ropa, Carmela,     márchate con tu madre;
si a la noche viene Pedro,     yo le daré de cenar;
y si pide ropa limpia,     yo le daré de mudar—.
A la noche viene Pedro:     —Mi Carmela, ¿dónde está?
—Se ha marchado con su madre,     nos ha tratado muy mal—.
Coge Pedro su caballo     y el criado por delante;
ya llegan a la posada,     se encontró con la comadre.
—Bienvenido sea, Pedro,     ya tenemos a un infante.
—Del infante gozaremos;     adiós, Carmela, adiós, que sabe.
Levántate de ahí, Carmela.     —¿Cómo quies que me levante,
si de dos horas parida     no hay mujer que se levante?
—Levántate de ahí, Carmela,     no vuelvas a resplicarme.
Traigo la espada muy limpia     y en tu sangre ha de mancharle—.
Siete leguas lleva andando,     uno al otro sin hablarse.  
—Si los pechos del caballo     van derramando mi sangre.
—Detrás de aquella ermita     llevo intención de matarte—.
Ya tocan las campanadas,     al suelo cayó el cadáver.            
—¿Quién se ha muerto, quién se ha muerto?     —La condesa de Olivares—.
Contestó el niño de pecho,     de tres días no cabales:
—No se ha muerto, no se ha muerto,     que la ha matado mi padre.
En el infierno hay dos sillas,     para mi agüela y mi padre;
en la gloria hay otras dos,     para mí y para mi madre.

Resumen de "La mala suegra"

Una mujer que vive en casa de su suegra comienza a sentir los dolores del parto y se lamenta de no tener cerca a sus padres. La suegra escucha sus quejas e insta a la nuera a que se marche, con la promesa de que ella se ocupará de atender al hijo-esposo cuando regrese a la casa. Cuando este llega, la madre-suegra le dice que su nuera se ha portado con ella de un modo insultante. El marido sale en busca de la mujer y, pese a estar recién parida, le obliga a que monte a caballo para regresar a casa de la suegra. Cuando están en camino, ella se desangra y él la mata instigado por las quejas escuchadas a su madre. De forma milagrosa, el niño recién nacido comienza a hablar y culpabiliza del asesinato de su madre al padre y a la abuela. El niño profetiza que mientras que su madre y él tienen un puesto reservado en la gloria, su padre y su abuela irán al infierno. En algunas versiones, el niño promete vengarse cuando sea mayor.