El cerro encantado que no permite que le extraigan sus riquezas

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 1006n

Informantes

Notas

Esta narración fue recogida en Martínez Reyes (2016: n.º 372).

Notas léxicas

gringo: ‘adj. Bol., Chile, Col., Cuba, Ec., El Salv., Hond., Nic., Par., Perú, Ur. y Ven. estadounidense. U. t. c. s.’ (DRAE, 2014). Según observamos en el MdD, esta acepción se incorpora desde el DRAE (1992): ‘adj. Amér. Merid. Norteamericano de Estados Unidos. Ú. t. c. s.’.

(Nota léxica de Marta Torres Martínez)

Zacate: Am. Cen., Filip. y Méx., “Hierba, pasto, forraje”. DRAE

ZarcoHo; CR. "Referido al agua, de color azulado". DRAE

Transcripción

Los gringos quisieron explotar un cerro, el Cerro Grande que le decimos ahí en Texiguat. Y ponían hasta trecientos hombres con…, con maquinarias, todos los días, y estuvieron como… seis o cinco meses trabajando así. Y lo que iban a hacer hoy, les amanecía lo mismo, hasta con zacate. Como que volvían a empezar. Ese cerro dicen que es encantado. Tiene oro, tiene oro, bastante, dicen. Y pide como, pide siete niños, de siete años, sin bautizo, para entregarles el oro que hay en ese cerro.

Fíjese que por el lado de ese cerro hay una poza allá..., se ve el charquito de agua. Y cuando usted llega a la orilla, tiene que estar bien detenida, porque si se va ahí, no vuelve, no vuelve. Y si usted le tira piedrecitas, esa agua sube, es bien zarquita. Sube hasta arriba. Lo mismo que es encantada. Y esa pocita es parte del cerro. El cerro arriba, dicen que, usted puede ir, y hay árboles frutales y todo que puede comer, pero para llevar para la casa, no. Se pierde. No se baja del cerro, si quiere llevar frutas para la casa. Y es cierto, es cierto.