La pastora de ocas [ATU 533]

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Referencia catalográfica: 1095n

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Transcripción

Ese es de una princesa que la tienen designado casarse con un príncipe de otra, de otra región. Y entonces, en aquellos tiempos no había metro y eso. Y entonces, ella, pues, con su caballo | Se coge un caballo | Ese caballo tiene la virtud de hablar, fíjate. Hombre, como es un cuento, pues dicen lo que quieran. Y tiene la virtud de hablar. Y ella le quiere mucho. Es su, es su caballo preferido. Pues le coge y, y para ir a buscarle, al, al novio que le tenían prepara- | Que no se conocen, claro. Ahí los casan diciendo “Tú con esta y esta con este y así”. Y se lleva una criada. Y ella va con su caballo y la criada, con otro caballo. Van ya caminando, caminando y la entra a ella mucha sed. Y ve una fuente y la dice a la criada:

¿Me puedes ir a coger un poco de agua?

Dice: ¡Oy! Yo no me puedo bajar. Si tienes sed, ves a beberlo tú.

Claro, dice: Bueno.

Pues ella, le extraña mucho de que la haga eso, pero se baja del caballo y se va. ¿Y la criada qué hace? Monta en su caballo y la deja el suyo a…, a la, a la princesa. Y llega a | eso. ¡Ah! Y la hace desnudarse la ropa y cambiarse la ropa. Que, que si no lo hace, que la mata o que le hace lo que quiera. Es mala, mala, la, la, la criada. Y tiene que hacer lo que, lo que ella diga. Pero lleva también en el bolsillo, que la ha dado su madre, un frasito con…, con sangre para que se lo dé a la | para reconocerla, que es princesa. Tiene la sangre de princesa. Bueno, pues se la quita también el frasquito, se lo guarda la, la mala y llegan a palacio. Y… y claro, ella, pues como de criada. Ya le ha dicho la otra que, como diga algo, que la mata. Pues ya tiene miedo y dice:

Bueno, pues a ver, a ver lo que, lo que pasa.

Y esta se presenta y el príncipe, pues ya, eso, que se va a casar con ella. Y a esta la mandan con un cuidador de gansos para que cuide los gansos. Que le ayude a Martín, me parece que se llama el muchacho. Y bueno, pues ¡hala!, por la mañana, a cuidar los gansos. ¡Ah! Y la mala, cuando llega, manda que corten la cabeza al caballo, que le maten. Porque como habla, no quiere que, que diga lo que no tiene que decir. Que le maten y que le | Y le matan. Pero la cabeza la cuelgan por donde tiene que pasar todas las criadas y toda la gente que tienen al servicio por | la meten allí. Le, le ponen allí y ella, la mandan que tiene que ir a ayudar a cuidar a los gansos. Bueno, pues por la mañana, ella va a salir y ve a su caballo colgado y le dice | Se llamaba Falada, el caballo. Dice:

—¡Oh, Falada, que allí pendes!

Y él la contesta: ¡Oh, tú, doncella real que por aquí pasas! Si tu madre lo supiera, el corazón se la partiera.

Y se van. Y el criado, pues lo oye, claro. El que va con ella. Y así, un día y otro. Y ya, un día el criado se | ¡Ah! Luego, cuando llegan a la pradera, ella coge y se va, que hay allí como una rer-, ro-, ra- | no lo digo | un r- | un río. Riachuelo, un riachuelo. Se acerca al riachuelo, se suelta la ca- | el pañuelo que lleva, tiene una melena preciosa, es tan guapa… Y se pone a cepillarse su pelo, cepillarse su pelo y el otro, el criado la está viendo. Y así todos los días. Y cuando se acercaba el criado, pues ella no quería que se acercara. Y le decía:

Sopla, sopla, vientecito, y llévate el sombrerito, que lo tenga que alcanzar hasta que me haya peinado y rizado y esté hecho mi tocado.

Y se levantaba un aire fuerte, se llevaba el sombrero de Martín, ¡hala!, pa allá, y Martín corriendo a por el sombrero. Y así un día y otro. Y ya un día, este Martín se cansa y le dice al príncipe: —Yo no vuelvo a ir con esta se- | con esta muchacha que me habéis puesto.

Dice: —¿Por qué? ¿Qué te pasa?

Dice: —Pues me hace unas cosas mu raras.

Dice: —Me hace esto y esto.

Y entonces, él mismo, el príncipe se esconde y dice:

—Voy a ver si es verdad.

Y efectivamente. Cuando sale ella por la puerta, le dice:

—¡Oh, Falada, que ahí pendes!

El caballo la contesta: —¡Oh, tú, doncella real, que por aquí pasas, si tu madre lo supiera, el corazón se la partiera!

Y ella sigue, sigue. Y él, el otro la va siguiendo y la ve cómo se va al lado del río, cómo se quita y lo guapa que está. Y se enamora de ella solo de verla lo guapa que es. Y se vuelve otra vez, en esto que, que ya, pues él decide a ver, de a ver qué hacen. Si se lo dice, o no se lo dice o… qué pasa. Y claro, pues termina en eso, que él se enamora de ella y la manda que, que se quiere casar con ella, y ella también con él y creo que es así. Yo ya no me acuerdo. Eso, la criada y la sangre. Claro, no, no, no. Es que no, el príncipe, claro, lo que la coge para | es a la, es a la criada, porque es la que lleva la sangre. Exactamente. Pero luego, cuando pasa esto otro, es cuando el príncipe investiga y es cuando la dice que qué es lo que pasa, que por qué habla con el caballo. Y ella se lo explica y el príncipe se da cuenta de que, claro, eso ha sido un malentendido. Y a la criada, pues la mandarán al destierro. Yo qué sé dónde la mandarán. Por ahí. Estaba estorbando, pues fuera. Todo el que estorba se manda fuera.