Fiesta de San Antón y carreras de gallos

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Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 1252n

Informantes

Notas

Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00027 03).

Transcripción

[Anselma:] También, hacían como…, eso, la fiesta el día de San Antón. Ahora ya no hay nada.

[Recopilador:] O sea, san Antón, que era el patrón de los animales, claro, el diecisiete de enero, ¿no?

[Anselma:] Los animales, íbamos a bendecir los piensos para los ganaos y los burros y esas cosas, pero ahora no.

[Recopilador:] ¡Ah! ¿También se bendecían los piensos para los animales?

[Anselma:] También. La cebada, la avenada, los trigos, lo que fuera pa las gallinas y demás, pues… 

[Recopilador:] Ya, ya, ya. Y eso se hacía…

[Anselma:] Era el mismo día de San Antón. E iba a la iglesia por la tarde y a la entrada de la iglesia se quedaban los cacharros con el pienso y los bendecía el señor cura. Luego, salía a la puerta de la iglesia a bendecir los, los animales.

[Recopilador:] Los animales. ¿Y había alguna carrera de | o los carros?

[Anselma:] No, nada, aquí nunca salen estos.

[Recopilador:] ¿Pero se engalanaban los animales y tal o se ponían bonitos?

[Anselma:] Les llevabas, pues | podías ir con un lacito, con perdón, a la crin, que les hacían. ¡Cuántas hacía mi padre! El que más, más, con la burra o el macho o el caballo que le podía llevar, pues también con un lacito atrás, verá usted, con unas camisas ibas, en fin, lo demás ya, ya no hay nada de eso.

[Recopilador:] ¿Y no había aquí una costumbre que…? Es que me da no sé qué que esté usted de pie.

[Anselma:] Nada, yo voy a coger la silla. Estate quieto, que me voy a fregar ya a la cocina. ¡Anda, traémela! ¡Anda!

[Recopilador:] Que había una, una costumbre antes también de soltar un marrano, que llamaban el marrano, los antones, llamaban.

[Anselma:] ¿Los antones? Yo nunca lo he visto eso por aquí. Sí, en otros sitios, sí, sí, pero aquí, no. Aquí es que corrían las caballerías, era por toda esa calle abajo, por el [¿?]. Por ahí sí. Corrían, eso. Pero lo demás, nada. No hay nada ya, hace ya muchos años que ya, ya no. Los demás, las Ánimas, no sé lo que tendrán. Es lo que dice aquí…

[Recopilador:] No, pero, por ejemplo, había otra cosa también que era muy | en esta zona era muy, muy común, que era lo de las, las carreras de gallos, que metían los gallos en la tierra…

[Anselma:] ¡Uy, madre, los años esos! Era yo una niña cuando eso. A la trasera del señor José el lencero, ahí en la plaza.

[Informante desconocido:] Es lo que quiere Joaquín, que se lo explique.

[Recopilador:] Sí, sí, to esas cosas, todas esas cosas.

[Anselma:] De esquina a esquina ponían la cuerda y con un burrito, con una caballería pequeña, pues ponían alto con un palo, pues el que pudiera matar y esas cosas, y hacían una corrida y nada más. Lo demás no se hacía más, pero ya…

[Recopilador:] ¿Cuándo sería? ¿Cuándo se acuerda usted?

[Anselma:] ¡Uy! Tengo yo ochenta años y era una criatura, que veníamos a la escuela y el día antes lo preparaban, pues veníamos corriendo de la escuela pa allá a la plaza.

[Recopilador:] Entonces, eran, eran, serían los quintos los que lo hacían o los mozos.

[Anselma:] No, lo mismo, no eran quintos | no. Eran lo mismo usted que yo, con perdón, y quintos, no. Sí, sí.

[Recopilador:] Ya, los mozos del pueblo o los que fueran. Y entonces, el gallo estaba colgao de la…

[Anselma:] Claro… No, ponían tres. 

[Recopilador:] ¿Ponían tres gallos?

[Anselma:] Pero uno mayor. Casi siempre les regalaba, esto… El padre, sí, este…, el abuelo de Mauro, este hombre… Longinos. Longinos, sí. Regalaba los gallos.

[Informante desconocido:] ¿De dónde procedía ese Longinos? ¿De quién era, la familia?

[Anselma:] El marido de doña Sol. Los abuelos de | el padre de don Blas.

[Informante desconocido:] Eso es.