Joven abandonada por un millonario

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 1285r

Notas

Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00011 02)

Título indicado en las anotaciones de campo: "Venganza de una mujer deshonrada por un rico y con un niño (copla de ciego)".

La informante asegura que aprendió esta canción de su madre, natural de Aldealcorvo.

Bibliografía

Otras versiones de "Joven abandonada por un millonario"

Pimentel García (2020: n.º 788).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

Un hombre maldito, corazón de hiena,     de mi honor cierto día él abusó. [Com.]
Mas luego, de mí se reía,     al verme sin pan, sin hogar.
Y una nena que al mundo venía,     con golpes muy lentos [¿ya vi?].
Pero juré vengarme     de aquella ofensa:
al verme que era madre,     hice promesa
de matar a aquel hombre     cuando saliera.
Quiso manchar mi nombre,     y que de otra pobre jamás se riera.
Llegó cierto día,     ¡ay, qué triste pena!,
que mi nena, llorando,     me dice así:
—Tengo hambre, madrecita mía,     ¿por qué no me dejas, mamita, pedir?
—Hijita —contesté llorando—,     si quieres, lo puedes hacer—.
Y, a la puerta primera llegaron,     pero se asombraron al ver al marqués.
—¿Dónde va la pobre?—,     preguntó el rico.
La nena, con tristeza,     así le dijo:
—El hambre nos devora;     sea caballero.
Y, si nos abandonas,      injusta es tu obra teniendo dinero—.
La madre conoció al farsante     y, al instante, a la nena la hizo callar
y, por fuerza, los hizo entrar dentro,     y así le decían a aquel criminal:
—Derecho no tiene a pedirte;     tan solo, maldecir tu acción,
y tan solo por padre exigirte     y tan solo decirte lo mismo que yo.
Con estos vestuarios,     los pobretones
manchan un millonario,     nuestros sayones.
Usted mancha, usurero,     los corazones,
que sin tiene dinero,     la sangre es preciosa de todos los pobres.
—Mañana —dice el egoísta—,     (y) delante tus ojos, allí has de ver
cómo alegre y muy placentera     ya la que tu odias será mi mujer—.
Mañana, según vemos,     han de casarse.
Las dos allí estaremos     en el instante.
Yo, de aquella promesa     que hice un día,
he de vengar mi ofensa     por ser un mal padre, por su villanía.
La puerta del templo está derrotada,     esperando la boda con gran afán.
Brilla el sol y escuchar el ejemplo     de una triste madre que pide piedad.
—¡Oh, Padre todopoderoso,     perdona si hago mal a ti!
(Y) este hombre, por ser vanidoso     y por ser orgulloso, aquí ha de morir—.
Al entrar en la iglesia,     forzó la entrada
aquella vil pareja,     la que ultrajada.
—Por un lindo villano     [¿…?],
que el amor el tirano,     tan puro y tan sano, lo tiró al arroyo.
Todos tus millones no han de valer nada,     y el cuchillo, mal hombre, es la razón—.
Y con fuerzas y dando empellones,     metió aquel acero a su corazón.
—¿Qué has hecho?—, dice en su agonía.     —Tan solo cumplir mi deber,
que jamás de otra pobre serías,     de que te reías porque era mujer.
Si la ley me castiga,     la cumplo a gusto,
pero que no se diga     que un hombre, al punto
de mí pueda reírse     y a otra elija,
ni poder consentirse     con otra el unirse, teniendo una hija.
 
[Com.: Tiene un poquitín ahí que no me lo acabo yo de..., de saber. La letra, la letra no me la acabo yo de saber muy eso. Y luego dice:]

Resumen de "joven abandonada por un millonario"

Un individuo rico engaña y deja encinta a una joven pobre, de la que después se desentiende. La muchacha da a luz a una niña, a la que cría sola. Transcurridos algunos años, la niña, acuciada por el hambre, le pide permiso a su madre para pedir limosna, a lo que esta accede con gran sufrimiento. Cierto día en que las dos salen a mendigar, llegan a la puerta de un señor principal. La niña le pide limosna y este se la niega. La madre, que reconoce a su aniguo amante, le recrimina su actitud, y él le informa, de manera socarrona, de que el día siguiente va a contraer matrimonio. En el momento de la ceremonia, la joven se presenta con su hija en la iglesia y apuñala al novio. Se muestra orgullosa de su acción, pues ha conseguido vengar su honor.