El confesor de su madre

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Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 1317r

Informantes

Notas

Debido a problemas técnicos, algunos versos no han quedado registrados en el archivo sonoro.

La informante sesea y neutraliza /l/ y /r/ en posición implosiva y final a favor de [r].

Anotaciones musicales

Partitura
Transcriptor de la partitura

Luis Moreno Moreno

Bibliografía

Otras versiones de "El confesor de su madre"

Alguacil González (2012: pp. 76-78); Alonso Fernández et alii (2017: n.º 54); Atero Burgos (2003: n.º 265); Benítez Sánchez (1999: p. 309); Benítez Sánchez (2000: p. 287); Checa Beltrán (2005: n.º 43); Díaz (2007: F.31); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1995: n.º 2); Esteve Faubel (1998: pp. 1147-1149); Majada Neila (1984: n.º 94); Manzano Alonso (2003: pp. 498-501); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 212); Moreno Moreno (2016: n.º 189); Pimentel García (2020: n.º 604); Suárez López (2009: n.º 250); Tejerizo Robles (2007, n.º 448, 449).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

[…]
De nombre se llama Alberto;     de apellido, Gallardo.
Como los dos se querían,     se amaban con ilusión,
al poco tiempo Gallardo,     de su amor se burló.
Viendo que encinta quedaba,     viendo que encinta quedó,
Carmela, mu acelerada,     le pedía así al Señor:
—¿Ahora qué hago, Dios mío?,     ¿ahora qué debo de hacer?
Antes que llegue la hora,     dejaré de desaparecer—.
Llegó la hora del parto,     dándole Dios un varón.
Quedando muy bien en el acto,     Elena se levantó;
y se ha puesto las enaguas,     se ha dirigido hacia el bosque
y, en un barranco que había,     lo ha dejado a media noche;
liadito en un pañal,     lo dejó etrás de una mata.
Dijo madre criminal:     —Me marché para mi casa—.
Y, al otro día de mañana,     en el pueblo se sonaba
que, no muy lejos de aquí,     (y) un angelito imitaba.
—¿Y este niño tiene padre?     ¿Dónde se cristianará?
En el Colegio del Carmen,     de interno se quedará—.
Cuando tuvo veinte años,     cura de la población.
Una mañana temprano,     una señorita entró:
—¡Qué cura tan jovencito!—,     y a sus pies se arrodilló.
Pidiéndole al padre cura,     las tres palabras le dio.
—Padre, yo tengo un pecado;     lo quisiera confesar.
Más horrible que una fiera,     mi vida ha sido fatal.
He tirado a un hijo mío,     el dieciocho de agosto,
[…] un pañal,     lo dejé tras de una mata,
y yo, madre criminal,     me marché para mi casa—.
—¡Virgen de la Trinidad!     —y el padre cura decía—
no sufra usted más,     por Dios,    
porque ese cura chiquito,     ese cura soy yo.
—¡Virgen de la Trinidad,     déjame de padecer!—.
Madre e hijo se abrazaron     sin poderse contener.
Y la señora decía:     —¡Qué desgraciada he sío yo
por haberme descubierto     dentro de la población!—.

Resumen de "El confesor de su madre"

Una joven mantiene relaciones con un muchacho del que queda embarazada. Este se desentiende de ella, así que la muchacha, apurada, decide abandonar al niño en medio del campo. Allí lo encuentra un pastor, que se lo lleva a su casa. Su esposa y él deciden criarlo. El niño crece y se hace cura. A su parroquia acude un día una apurada señora para confesar el crimen que cometió hace varios años. Ambos se reconocen. El hijo la perdona porque comprende que la culpa fue del hombre que la deshonró.