La vieja que quiso casarse con su marido por segunda vez [ATU 1012]

Audio

Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 1547n

Informantes

Recopiladores

Notas

Esta versión, transmitida en cabileño, ha sido traducida por Óscar Abenójar.

Este registro ha sido editado en el marco del proyecto de I+D del Ministerio de Ciencia e Innovación “El corpus de la narrativa oral en la cuenca occidental del Mediterráneo: estudio comparativo y edición digital (CONOCOM)” (referencia: PID2021-122438NB-I00), financiado por la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

Transcripción

Traducción

Érase una vez una pareja de ancianos que tenía tres hijas. Las tres estaban casadas, y su marido y ella solían hacerles una visita de vez en cuando. Una vez la vieja fue a ver a su hija mayor, pero no la encontró allí. Había ido a buscar agua. Entonces entró en casa y echó un vistazo por las habitaciones mientras esperaba a que su hija volviera de la fuente. La anciana se puso a curiosear por aquí y por allá. De repente, le llamó la atención una gran vasija. Se acercó a ella, se asomó al interior para ver qué contenía y entonces vio su rostro reflejado en la superficie del aceite. La anciana se asustó, y al retirarse volcó la vasija sin querer. Al instante todo el aceite acabó derramado por el suelo de la habitación. Cuando su hija regresó de la fuente, la madre empezó a contarle mentiras para justificar lo que había sucedido. En lugar de reconocer su culpa, implicó a su yerno, y le acusó, encima, de ser infiel:

—¡Ay, hija! ¡Tu marido se ha casado con otra mujer y te la ha dejado aquí en casa!—.

Su hija la echó inmediatamente de su casa mientras le gritaba:

—¿Conque la vasija de aceite es otra mujer? ¿A quién quieres engañar?—.

Al día siguiente, la anciana fue a visitar a su segunda hija. Pero tampoco la encontró en casa. Ella también había ido a la fuente a buscar agua. La anciana entró en casa de su hija y entonces vio que su nieto recién nacido estaba enfermo en la cama. Tenía mucha fiebre y lloraba y gemía de dolor. Entonces la vieja malvada cogió un palo de madera muy fino y lo introdujo en la cabeza de su nieto. Como todavía era muy pequeño, su cabeza estaba blanda y no le costó demasiado. Lo metió y lo sacó varias veces hasta que mató al niño. Cuando su hija volvió de la fuente, la vieja le dijo:

—¡Hija, has abandonado a tu niño enfermo! ¡Lo has dejado solo en casa! No he podido pegar ojo hasta que he conseguido curarlo—.

Su hija se fue corriendo a buscar a su hijo y vio que estaba muerto. ¡Su propia abuela lo había matado! Empezó a dar gritos y empujones a su madre hasta que la echó de casa.

Al día siguiente la vieja fue a visitar a su tercera hija. Cuando llegó a su casa, la encontró cosiendo un burnús. Cuando su hija se descuidó un momento, la madre cogió el burnús y se lo rasgó por todas partes. Al verlo hecho jirones, su tercera hija también la echó de casa.

Después la madre volvió a su casa y, nada más entrar por la puerta, le propuso a su marido:

—Hombre, ¿qué te parecería si nos casáramos otra vez?

—De acuerdo, como quieras —respondió su marido.

Entonces la vieja se puso un vestido de novia, como si de verdad fuera a casarse, y se ciñó una cinta alrededor de la cabeza. Su marido estaba cortando leña, así que ella se quedó esperándolo en casa. Pero su marido tardaba muchísimo en llegar, y la mujer empezó a desesperarse. Cuando por fin el hombre terminó de cortar leña y volvió a casa, su esposa le dijo ya enfadada de tanto esperar:

—¡Hombre, la abeja se ha posado encima de la cinta[1]!

—¿Ah, sí? ¡Vaya! —dijo él con cara de asombro—. No te preocupes, que enseguida lo soluciono—.

Entonces, sin mediar palabra, agarró el hacha y dio un tremendo hachazo en la cabeza de la mujer, justo en la cinta, para matar a la abeja.

 

[1] Hombre, la abeja se ha posado encima de la cinta (cab. Ayargaz, baâu yerssed af lillu!): expresión que hace alusión a que el marido está tardando demasiado. El esposo, en cambio, entiende el sentido literal de la frase.

Resumen de ATU 1012

Cleaning the Child. A farmhand is ordered by his master to wash the child. He holds the child under water until it is drowned (cleans the child outside and inside: takes the intestines out and washes them) [K1461.1]. Cf. Type 1016. (Uther, 2004: II, 14).

[Limpiando al niño. El patrón le ordena a un peón lavar al niño. Este mantiene al niño bajo el agua hasta que se ahoga (limpia al niño por fuera y por dentro: le saca los intestinos y los lava). [K1461.1]. Cf. Tipo 1016. (Traducción de Laura Moreno Gámez)]