La novia de Rogelio

Audio

Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 1736r

Informantes

Recopiladores

Notas

La informante indica que la aprendió mientras trabajaba en la fábrica de aceite de Bedmar. El Ayuntamiento de Bedmar elaboró un libro con cuatrocientas composiciones que ella misma había cantado.

La informante vacila entre los términos "autobús" y "automar".

Bibliografía

IGRH: 5050

Otras versiones de "La novia de Rogelio"

Alonso Fernández et alii (2017: n.º 27); Atero Burgos (2003: n.º 208); Benítez Sánchez (1999: p. 313); Benítez Sánchez (2000: p. 283); Checa Beltrán (2005: n.º 37); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1995: n.º 9); Esteve Faubel (1998: 1123-1126); Hernández Fernández (2010: n.º 78); Higueras Martínez y Aguilar González (2000: p. 157); Manzano Alonso (2003: pp. 478-482); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 244); Moreno Moreno (2016: n.º 168, 169); Pimentel García (2020: n.º 796); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1986: p. 132); Tejerizo Robles (2007: n.º 410-412); Trapero (2003: n.º 88).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

(Y) era una joven doncella     de una familia muy rica;

su novio la abandonó     cuando se encontraba encinta.

Los padres, que se enteraron     de la situación que estaba,

(y) amenazándole a muerte,     (y) la echaron de casa.

Al verse desamparada     y en tan mala situación,

se fue casa de sus padres,     de rodillas se postró.

—Perdóname, padre mío,     que no lo volveré a hacer,

me despido para siempre,     despedidos vos también—.

Y al verse desamparada,     se fue casa de su madrina,

lo cual que la recibieron     como si fuese una hija

y allí nada le faltaba     y siempre estaba llorando,

pensando en el porvenir     que ella se estaba esperando.

Carmen dio a luz a un niño     que era más bello que un sol,

se lo criaba ella sola     por no descubrir su honor.

Ya tenía nueve meses     y el niño no era cristiano,

por no descubrir su honor,     no lo habían bautizado.

Carmen pensó en escribirle     una postal a su novio

donde le decía el sitio     de encontrarse los dos solos.

Antonio acudió a la cita     que Carmen le había dado,

se la encontró con su niño     recostadita en un árbol.

Con la sonrisa en los labios     le dice Carmen: —Soy yo,

acércate y verás     el fruto de nuestro amor—.

Antonio se fue acercando,     dándole un beso a su hijo:

—¡Qué desgraciado va a ser     (y) este pobrecito niño!

—¡Qué palabras tan amargas     entran en mi corazón!

En vez de amar a tu hijo,     le echas esa maldición.

Antonio, no seas tonto     y no maldigas a tu hijo;

acuérdate del juramento     que tú hiciste conmigo.

—Lo que acabas de decir,     todo ha de ser en vano;

tú te apañarás con él,     que yo me lavo las manos—.

Se despide a la francesa     y Carmen dispara un tiro,

cayendo muerto en el suelo,     Carmen huye con su niño.

Y a los tres días de esto,     que Carmen ya se encontraba

con su hijo en La Coruña,     se marchó para La Habana.

Se montó en el autobús     y entra en el camarote, [Com. 1]

paseando por cubiertas     con muy malas intenciones.

Los viajeros ya notaron     que esta madre iba llorando,

dando un beso a su hijo,     pero nada más pensaron.

La vieron que puso el pie     en lo alto de la baranda,

arrojándose a la mar     con el hijo de su alma.

Entran en el camarote     de esta madre desdichada

y encima del mirador     se han encontrado una carta.

"Y esto servirá de ejemplo",     así decía el escrito,

“la culpa la tienen mis padres,     por no haberme recogido”. [Com. 2]

 

[Com. 1: Ay, hija mía, ya. Esa miajilla queda, pero no. ¿Y has visto? Ya de que entorino, ya, pero. ¿Cómo es, madre mía?]

[Com. 2: Una palabra na más, esa de, es lo que no me he acordao. Una. Ya está. Ahí acaba.]

Resumen de "La novia de Rogelio"

Una joven de buena familia mantiene relaciones con Rogelio, de quien queda encinta. Cuando este descubre su estado, la abandona. Su familia no quiere asumir la deshonra y la echa de casa. A ella no le queda más remedio que refugiarse en casa de una vecina o de su madrina. Un día decide citarse con Rogelio para que conozca a su hijo. Este acude a la cita y maldice al bebé. La joven madre se siente dolida y le dispara. Después, la muchacha embarca y se arroja al mar con el niño en brazos. En el camarote encuentran una carta escrita de su puño y letra en la que explica su decisión.