El naufragio

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Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 2172r

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Bibliografía

Otras versiones de "El naufragio"

Atero Burgos (2003: n.º 310); Tejerizo Robles (2007: n.º 460); Trapero (2003: n.º 122).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

El veinticinco de enero     del año cincuenta y dos

os voy a contar la desgracia     que en Algeciras pasó.

Esto era un barco pesquero     que salió con rumbo al mar,

salió con buena marea     con intención de pescar.

Un niño de trece años     que entendía bien del mar

le decía a su patrón:     —Vamos a tener que nadar—.

El patrón no le hizo caso,     del niño se guaseó,

volvió la mano derecha     y una guantá le pegó.

—Usted no me pega a mí     —como niño le decía—;

si yo tuviera a mi padre,     otra cosa pasaría—.

Su padre era patrón     y en el barco se embarcaba

(y) en el bote de la luz     para que yo me enseñara.

Empezaron a caer gotitas     y el agua se alborotó.

—Ya tenemos aquí el mal tiempo     que el chavea nos anunció—.

Diecinueve marineros     y nuestro señor patrón,

todos fueron ahogados     y el niño no se ahogó,

el niño se tiró al agua     y el niño empezó a nadar,

por milagro de la Virgen     a tierra pudo llegar.

La madre que se enteró     que su hijo llegó a tierra,

perdió los cinco sentíos     y se le fue la cabeza.

Lo llevan al comandante     pa que el niño declarara,

no sé qué declararía     que hasta el comandante lloraba.

—Poned atención, señores,     de lo que voy a decir:

que el barco se ha ido a pique     por no fiarse de mí—.

Y el patrón le decía     con mucha facilidad:

—Cuando tengas veinte años     serás profundo del mar.

Resumen de "El naufragio"

Un barco de pesca sale a la mar. Un joven marinero, apenas un niño, le aconseja al capitán que detenga el barco porque se aproxima un vendaval. Este no le hace caso y le pega un bofetón. Irrumpe la tempestad y una gran ola parte el barco en dos. Todos los marineros mueren, excepto el muchacho, que es capaz de llegar nadando a la orilla gracias a la intercesión de la Virgen del Carmen. Cuando la madre conoce la buena nueva, le reza una salve a la Virgen.