En Palenciana vivía un dichoso labrador

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Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 2234r

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Bibliografía

Otras versiones de "En Palenciana vivía un dichoso labrador"

Pimentel García (2020: n.º 838).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

En dicho pueblo vivía     un dichoso labrador

que estaba tuberculoso     hasta el mismo corazón.

Como tenía dinero,     pensaba en su curación

y unos amigos le hicieron     una gran proposición:

de un tierno niño sangre beber;     después bebida, sudarla bien.

Los atendió con gran placer     y les prometió pagarle bien.

El que se encargó en buscarlo     era un viejo setentón

que le llaman el Leona     porque al verlo causa horror.

Iban dos hermanos juntos,     de ocho años el mayor

pero el viejo criminal     al más pequeño engañó.

Llevaba un saco de prevención     y al tierno niño en él metió

y en un cortijo cerca de allí     todos lo esperan para el festín.

En su tierno corazón     le pinchan sin cariá

con briante y con rigor     la sangre empezó a brotar.

Y un vaso puso el labrador,     maldito viejo lo meneó,

y cuando toa se la agotó,     el criminal se la bebió.

Y no acabó de morir,     el Leona lo cogió;

con sus manos criminal,     las mantecas le sacó.

Cuando lo echaron de menos,     lo empezaron a buscar

a su hijo de su alma     noche y día sin cesar.

Se lo encontraron bajo un peñón     con muchas yerbas alrededor.

Cuando su madre lo vio,     ella gritando decía:

—Hijo del alma, ¿quién te engañó?     Nadie te ha visto, nadie te vio.

Tú me llamabas con triste voz     y tus lamentos nadie lo oyó.

Resumen de "En Palenciana vivía un dichoso labrador"

Un labrador adinerado sufre tuberculosis. Varios amigos le proponen beber sangre de niño para sanar y él acepta. El encargado de llevar a cabo la operación se fija en un niño que pasea con su primo, lo mete en un saco y lo lleva a una huerta apartada. Allí, lo apuñalan y recogen la sangre del niño, que la dan a beber al enfermo. Mientras tanto, la madre de la criatura busca a su hijo con desesperación. Finalmente, encuentra su cuerpo y maldice al labrador.