En la estación de Alicante

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Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 2414r

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Bibliografía

IGRH: 5012

Otras versiones de "En la estación de Alicante"

Alcalá Ortiz (2003: n.º 3904); Alcalá Ortiz (2006: pp. 58-60); Alguacil González (2012: pp. 60-61); Alonso Fernández et alii (2017: n.º 55); Atero Burgos (2003: n.º 273); Benítez Sánchez (2000: p. 255); Checa Beltrán (2005: n.º 44); Díaz (2007: F.26); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1990: pp. 91-93); Higueras Martínez y Aguilar González (2000: pp. 163-164); Manzano Alonso (2003: 507-509); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 248); Moreno Moreno (2016: n.º 190-193); Pimentel García (2020: n.º 615); Tejerizo Robles (2007: n.º 425); Trapero (2000a: n.º 193); Trapero, León Felipe y Monroy Caballero (2016: n.º 182).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Transcripción

En la estación de Alicante,     al tren subió un militar

en un coche de segunda,     que para su casa va.

El muchacho tomó asiento,     se quedó fijo mirando

a una señora muy guapa,     llevaba un niño en los brazos.

La señora le pregunta:     —Soldado, ¿vas con permiso?—

y el militar le contesta:     —No, señora, voy cumplido—.

Se levanta la señora,     le dice con mucha gracia:

—¿Quiere coger a este niño     mientras bajo a beber agua?—.

El militar con el niño dice:     —Tu madre no viene—.

Ve que en la mano derecha     llevaba colgada una llave.

Le quita la llave al niño,     coge y abre la maleta,

revuelto de unos papeles     llevaba diez mil pesetas

y en los papeles decía:     “Procura al niño criarlo

y si no tenéis bastante,     lo publicas en el diario”.

Cuando llega a la estación,     donde todos lo esperaban,

al verlo con aquel niño     la novia le preguntaba:

—¿Ese niño de quién es?     Tú me tienes engañada—.

Desde la estación al pueblo     toíto se lo contaba,

cómo le dieron al niño     y el dinero que llevaba.

Trataron de casamiento,     de seguida se casaron

y se llevaron al niño,     con biberón lo criaron.

Y cuando fue mayorcito,     lo metieron en un taller

para que aprendiera chófer     que eran los deseos de él.

Ya llevaba varios meses     y tomó la confianza,

le hacían muchos regalos     por lo bien que se portaba

hasta que un día la señora     lo ha llamado a su despacho.

—Perdona mi atrevimiento     y escucha cómo te hablo.

Si tú te casas conmigo,     como tú no tienes a nadie,

toíto mi capital     será para ti y tus padres.

—Sí, señora, tengo madre,     que muy buena no será

porque cuando yo pequeño     me entregó a un militar.

—Ven acá, hijo querido,     tu madre propia soy yo,

ven acá y dame un abrazo,     hijo de mi corazón.

Perdóname, hijo querido,     yo no he sido madre mala,

por eso dejé dinero     para que a ti te criaran.

Y a esos que a ti te han criao     quiero pedirles perdón

y también darles las gracias     por este grande favor.

Resumen de "En la estación de Alicante"

Una señora muy guapa que lleva a un niño en brazos comparte vagón con un militar que regresa a casa. Esta le pide que coja a la criatura en brazos mientras baja a beber agua. Pasado un tiempo, el militar sospecha que la madre no va a volver, así que decide revisar una maleta que hay al lado del niño. La abre y descubre que contiene diez mil pesetas y una carta en la que se ruega que críen al niño. Su novia y él deciden adoptarlo. Cuando crece, se marcha a servir como chófer a una casa importante. La señora le propone matrimonio, prometiéndole todo su capital. Él acepta y, cuando ella le pide las señas, descubre que es su hijo y le explica que lo abandonó para no manchar la honra de su familia.