Madre en la puerta hay un niño + El niño perdido y hallado en el templo

Audio

Clasificación

Informantes

Notas

Se titula “El niño perdido” en las anotaciones de campo. 

Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00034 42).

Bibliografía

IGRH: 0179 + 0605.1

Otras versiones de "Madre, en la puerta hay un niño"

Alcalá Ortiz (2003: n.º 3978); Alonso Fernández y Cruz Casado (2003: n.º 33); Álvarez Cárcamo (2019: 25.20); Atero Burgos (2003: n.º 62); Benítez Sánchez (1999: pp. 215-216); Benítez Sánchez (2000: p. 266); Díaz (2007: A.1.1); Escribano Pueo, Fuentes Vázquez y Romero López (1990: pp. 156-157); Foxo (2011: p. 117); Fraile Gil (2013: n.º  50); Fraile Gil (2016: n.º 294-296); Gil Muñoz (2010: n.º 27, 28); Heredia Menchero (2017: n.º 29, 32); Higueras Martínez y Aguilar González (2001: pp. 157-158); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 189); Moreno Moreno (2016: n.º 88-90); Pimentel García (2020: n.º 245); Piñero Ramírez (1996: n.º 61); Piñero Ramírez (2004: n.º 48); Piñero Ramírez (2013: n.º 108); Piñero Ramírez y Atero Burgos (1986: pp. 128-129); Rico Beltrán (2009: n.º 75); Salazar (1999: n.º 146);Schubarth y Santamarina (1986: n.º 57); Tejerizo Robles (2007: n.º 478-481); Trapero (2003: n.º 56); Trujillo Pacheco (2017: n.º 51, 53); Valenciano López de Andújar (1994: n.º 152); Vázquez León (1993: n.º 16).

Contaminaciones y engarces

El niño Dios pidiendo + Madre, en la puerta hay un niño (Álvarez Cárcamo, 2019: n.º 25.19; Asensio García, 2004: p. 115; Díaz, 2007: A.1.2, A.1.3; Rico Beltrán, 2009: n.º 72); El niño Dios pidiendo + Madre, en la puerta hay un niño + El niño perdido y hallado en el templo (Rico Beltrán, 2009: n.º 73); El niño perdido y hallado en el templo + Madre, en la puerta hay un niño (Schubarth y Santamarina, 1986: n.º 57a1-57a3, 57b2, 57c1- 57c2); Madre, en la puerta hay un niño + El niño Dios pidiendo (Schubarth y Santamarina, 1986: n.º 57b1); Madre, en la puerta hay un niño + El niño Dios pidiendo + El niño perdido y hallado en el templo (CLO, 0884r, Trujillo Pacheco, 2017: n.º 52); Madre, en la puerta hay un niño + El niño perdido y hallado en el templo (Asensio García, 2004: p. 114; CLO, 0424r, 0432r, 0759r, 0806r, 1111r; Gómez Garrido, 2012: n.º 145; Schubarth y Santamarina, 1986: n.º 57b1).

Otras versiones de "El niño perdido y hallado en el templo"

Álvarez Cárcamo (2019: 25.21); Atero Burgos (2003: n.º 65); Betancourt, Bonamore y Cohen (1992: n.º 18 de «Romances religiosos»); Fraile Gil (2010: n.º 151); Fraile Gil (2016: n.º 291); Hernández Fernández (2010: n.º 21-22); Mendoza Díaz-Maroto (1990: n.º 140); Pimentel García (2020: n.º 220); Piñero Ramírez (1996: n.º 64); Piñero Ramírez (2013: n.º 109); Salazar (1999: n.º 144); Schubarth y Santamarina (1986: n.º 54); Trapero (1985: n.º 127-128); Trapero (2000b: n.º 80); Trapero (2003: n.º 57); Trapero, León Felipe y Monroy Caballero (2016: n.º 94, 95); Trujillo Pacheco (2017: n.º 51, 53).

Contaminaciones y engarces

El niño Dios pidiendo + Madre, en la puerta hay un niño + El niño perdido y hallado en el templo (Rico Beltrán, 2009: n.º: 73); El niño perdido y hallado en el templo + Madre, en la puerta hay un niño (Schubarth y Santamarina, 1986: n.º 57a1-57a3, 57b2, 57c1- 57c2); El niño perdido y hallado en el templo + Por las almenas del cielo (Álvarez Cárcamo, 2019: 25.22); La toca de la Virgen y el alma pecadora + El niño perdido y hallado en el templo (CLO, 0539r); Madre, en la puerta hay un niño + El niño Dios pidiendo + El niño perdido y hallado en el templo (CLO, 0884r; Trujillo Pacheco (2017: n.º 52); Madre, en la puerta hay un niño + El niño perdido y hallado en el templo (Asensio García, 2004: p. 114; CLO, 0424r, 0432r, 0759r, 0806r, 1111r; Gómez Garrido, 2012: n.º 145; Schubarth y Santamarina, 1986: n.º 57b1).

Ver referencias completas en Fuentes citadas abreviadamente.

Estudios

PURCELL, J. B. (1980). Traditional Ballads among the Portuguese in California. En Portuguese Americans and Spanish Americans (pp. 1-19, 77-90)Nueva York: Arno Press.

TRAPERO, M. (1990). Los romances religiosos en la tradición oral de Canarias. Madrid: Nieva.

VÁZQUEZ RECIO, N. (2000). Una yerva enconada: Sobre el concepto de motivo en el Romancero Tradicional. Fundación Machado – Diputación de Cádiz.

Transcripción

Madre, a la puerta hay un niño     más hermoso que el sol bello,

tiritando está de frío,     pidiendo por Dios consuelo.

Anda y dile que entre,      se calentará,

porque en este mundo     ya no hay caridad,

nunca la habido     ni nunca la habrá.

Entra el niño y se calienta     y después de calentado

le pregunta la patrona     que de qué patria o reinado.

El niño responde:     Yo soy de Belén,

mi madre es del cielo,     mi padre también.

—Hazle la cena a este niño,     y házsela con agrado,

que se quedará en casa     como un niño regalado.

Y el niño responde:     Eso no, señora,

pues tengo una madre     que el cielo la adora.

—¿Qué tanto quiés a tu madre?     Sí, señora, sí la quiero,

tres días que no la he visto,     tres mil años se me han hecho.

Si usted me dijera      dónde ella paraba,

de rodillas fuera     hasta que la hallara.

Hazle la cama a este niño     y házsela con primor,

que se quedará en casa     como un niño regalón.

Y el niño responde:     ...........................

No, señora, no quieo cama,      pues mi cama es un rincón,

mi cama es el suelo     donde yo nací,

y hasta que me muera     ha de ser así.

Al esclarecer la aurora,     el niño se levantó

a decirle a la patrona     que se quedara con Dios.

Adiós, niño hermoso,     del cielo reinado,

si no encuentras a tu madre,     vuélvete a mi lado.

Su madre le anda buscando     por callejas y rincones,

y a to la gente que encuentra,     la dice de estas razones:

—¿Ha visto usted un niño,     el sol de los soles,

que nos da en la cara     como resplandores?

—No, señora, no le he visto,     ...........................

dé las señas,     por si acaso le encontramos.

—Es blanco como la nieve,     como la aurora encarnado.

—Si usted me dijera     donde él paraba,

de rodillas fuera     hasta que le hallara.

Y al llegar su madre al templo,     le ha encontrado predicando,

su madre de gozo     se cayó pa un lado.

Ya vuelve la madre en sí     y al hijo le ha preguntado:

¿Qué tal, hijo mío,     qué tal lo has pasado?

Y el niño responde     mirándola atento:

Si viera usted, madre,     qué cama me han puesto,

en ca’ un rico fui a pedir     y me echaron los alanos,

los alanos, tan prudentes,     me hicieron miles de halagos

y yo les prometo,     aunque soy muchacho,

darles el castigo     que ellos me han dado.

Resumen de "Madre, en la puerta hay un niño"

El niño Jesús llega a la puerta de una casa. La hija de la dueña le informa a esta de que hay en la calle un niño muy hermoso que tiene frío y deciden acogerlo. Una vez que el niño entra en calor, la patrona le pregunta por su procedencia. Él responde: a) que viene del cielo y que está en el mundo para sufrir, b) que viene de lejanas tierras y que su padre es del cielo y él nació en la tierra, c) que es de Belén y que sus padres son del cielo. En algunas versiones, la patrona le ofrece de cenar y le propone que se quede con ella, pero él rechaza su oferta porque quiere mucho a María. Durante la comida, el niño rompe a llorar porque su madre no podrá comer de preocupación o porque es muy pobre. La mujer le ofrece una buena cama para descansar, pero el niño prefiere dormir en el suelo. A la mañana siguiente, Jesús se despide e informa de que pueden encontrarlo en el templo o en el cielo, que es el lugar donde vive. En algunas versiones, el niño vuelve a la casa al día siguiente con un costal de trigo y una peseta para recompensar la caridad de la patrona.

Resumen de "El niño perdido y hallado en el templo"

La Virgen sale a buscar a su hijo, al que ha perdido. Interroga desesperada a todas las personas que encuentra por el camino. Una mujer le asegura que el día anterior lo encontró pidiendo limosna en la calle. El niño prometía recompensar en el reino de los cielos a aquel que atendiera a sus ruegos. La mujer, compadecida, le dio albergue en su casa y cuando preguntó por sus señas, Jesús le aseguró que era hijo de Dios. Ella trató de prepararle una cama en su humilde casa, pero él se conformó con una estera o pajas. Al día siguiente, se despidió de ella y le indicó que se dirigiría al templo. La Virgen pregunta por él en todos los templos y lo encuentra en uno de ellos o en unas murallas conversando sobre Dios con unos doctores.