Tres cosas hay en Zamora + Sobre Peromato y La Gobierna

Audio

Clasificación

Fecha de registro:
Referencia catalográfica: 3250c

Informantes

Notas

Registro sonoro perteneciente al Archivo de la Tradición Oral de la Fundación Joaquín Díaz (sign.: ATO 00023 36).

Transcripción

Tres cosas hay en Zamora

que no las hay en Madrid:

Pedro Mato y La Gobierna

y el paseo de San Martín.

 

Arboleda de Valorio, 

si tú supieras hablar,

¿cuántos pañuelos de seda

habrás visto regalar?

 

Arboleda de Valorio,

¿quién te pudiera barrer?,

con escobita de plata

te diera diez veces.

 

[Patrocinio:] ¡De diez años me enseñaron ese cantar! Que era cuando estaba amurallada la igles- | la..., la Zamora y nos llevó mi abuelo allá y tuvimos que estar aguardando que abrieran las puertas pa poder entrar. Y tocando en la puerta nos enseñó ese cantar.

[Informante desconocida:] Ella dice que conoció todavía cuando abrían | Estaban tocando la Gobierna. Ahí, en la muralla, en el puente de piedra, que habían que | que tenían que esperar cuando iban a Zamora pa que abrieran las puertas pa poder entrar a Zamora. Y ella de pequeña dice que se acuerda que su abuelo la llevó a ver Zamora, a ella y a dos o tres nietos en burro. Y estuvieron esperando al puente a que abrieran las puertas pa entrar en | porque estaba cerrada la muralla.

[Recopilador:] ¿Qué es eso de Peromato?

[Informante desconocida:] Pedro Mato y La Gobierna. Son dos estatuas.

[Recopilador:] Era, sí, un, un muñeco de esos que había en un reloj, me parece que era.

[Recopilador:] ¿Tiene historia también esto?

[Informante desconocida:] No, debían de estar a la, debían de estar a la puert- | dos, los dos a la puerta de las, a las puertas de la muralla, del puente, debían de estar de un lao Pedro Mato y del otro, La Gobierna.

[Patrocinio:] Una torre, y de este lao estaba Pedro Mato y del otro, estaba La Gobierna.

[Informante desconocida:] Existe en el Museo de Zamora.

[Patrocinio:] Y hasta que no abrieran las puertas, pues no podíamos entrar en Zamora. Nos llevó mi abuelo a ver a la Zamora y llegamos mu temprano, y aguardando | y llegó, mia | fíjese usted pa saber la hora el que iba a abrir las puertas, ¡con cuadrante al sol!, pa saber la hora que era. Y le dice mi abuelo al…: —[¿Fachenda?] ¿Por qué no abres?—. Dice: —Cuando sea hora, señor, que ahí está—. ¿Qué le parece? De los cuadrantes, que tenía que ser a la luz del sol.